Crece la oferta de bebidas premium

Las marcas de bebidas espirituosas y aperitivos quieren expandir el paladar del consumidor más allá del vino, la cerveza y el fernet. Aunque el sector representa una porción muy baja del mercado de bebidas alcohólica en el país -apenas el 4%-, los líderes del sector aseguran que hay grandes posibilidades de crecimiento.“Es una categoría chica con un auge espectacular. Mientras a nivel global las cervezas caen 25%, las espirituosas crecen 15%”, cuenta Manuel Sorrosal, head marketing de Cepas Argentinas, la compañía que tiene en su portfolio marcas como Gancia, Jack Daniel’s, Bacardi yBombay Sapphire.“En los últimos años hemos tenido viento de cola como industria. Empezamos a desarrollar un universo de coctelería local que crece año a año. Nuestras marcas se construyen en los bares, por esos hacemos un concurso de coctelería cada año que nos permite desarrollar el potencial y el portfolio del grupo”.Sorrosal destaca que en las bebidas espirituosas, entre el 60 y el 70% del canal es de “botella abierta”: el consumo es en los bares por medida y no por unidad. En cambio, los aperitivos están más sesgados al hogar. “El consumidor argentino es hipertradicional. Los aperitivos son un sabor adquirido, que en los últimos años tuvo un gran boom. La base es chica, pero hay espacio para más oportunidades. Antes tomarse un gin tonic a las siete de la tarde era impensado. Hoy el consumidor empieza a adoptar nuevos hábitos”.Para este año, la propuesta de Cepas es apuntar al mercado superpremium. Esto incluye una edición limitada de Jack Daniel’s Sinatra Select, un homenaje al artista que tenía a este whisky como su favorito. “Otro de nuestros lanzamientos es el licor a base de sauco St. Germain, que se toma con espumante y es un gran ingrediente para los cócteles. Lo importamos desde Francia”.Dentro de las espirituosas, las categorías más fuertes son el ron y el whisky. En el primer caso se trata de un mercado de 300.000 cajas de 9 litros al año y es casi todo importado, a diferencia del whisky, que es un negocio de 1 millón de cajas, donde el 70% es nacional.La apertura de las importaciones permite el avance de otras bebidas alcohólicas, como el pisco. Diego Silva es el encargado de marketing de la empresa chilena Pisquera Mistral. Acaban de traer al país el pisco premium MistralGran Nobel. Bautizado en homenaje a la escritora Gabriela Mistral, primer Premio Nobel de Literatura de Latinoamérica, se trata de un pisco añejado, de color ámbar. “Queremos que el consumidor vea al pisco como una alternativa.Por eso estamos trabajando con los bares de coctelería. Nos interesa particularmente desarrollarlo aquí porque la coctelería argentina es muy prestigiosa. Desde aquí podemos proyectarnos a toda la región”.Mistral es el pisco más vendido del mundo y el Gran Nobel es el tope de gama. En el país se venden 1,4 millones de cajas de pisco. “Nos fue muy bien con las ventas, por eso trajimos el producto estrella. Nuestro objetivo es vender 9.000 cajas este año”.Guadalupe Fernández Burgoa es responsable del Portfolio Reserve de Diageo, la empresa internacional que tiene las marcas Johnnie Walker, JB,y Smirnoff y Tanqueray. “El mercado está muy movido. Esto responde a diferentes factores, por un lado, la apertura de las importaciones hace que nuevamente podamos acercar a los consumidores productos que históricamente estaban en el país y que habían dejado de entrar. Y ademas podemos traer otros nuevos que responden a tendencias globales”. Así, Diageo trajo marcas premium como Ciroc, vodka francés de $1.000 la botella.“En el último año estas categorías han vuelto a estar presente en las góndolas y en los hogares. Todo lo que es bebidas espirituosas tiene mucho crecimiento y desde una base muy pequeña. Estamos rondando un porcentaje de 4% de penetración sobre el total de bebidas alcohólicas”, señala Fernández Burgoa.“El volumen más grande va a venir de los hogares, pero las barras son clave para acercar los productos a las personas y lograr que se enamoren de las bebidas. También son clave en proporcionar experiencias y eso no solo se construye con el trago, sino en cómo te atienden, cómo te recomiendan la bebida, por eso es que vemos superimportante que los bares se dediquen a coctelería”, indica.Dentro de los destilados, en la Argentina los aperitivos ocupan el segundo lugar detrás de los amargos. Con 3,5 millones de cajas anuales, representan el 29% del mercado. En especial los aperitivos rojos demuestran un crecimiento acumulado del 53% en los últimos cinco años. Los aperitivos premium pasaron de un consumo de 47 millones de litros en 2014 a 51 millones en 2015, lo que arroja un crecimiento de 17% en ese período. Esto llevó a Diageo a traer a la marca PIMM’S, aperitivo inglés hecho en base a hierbas y especias.En medio de este auge, una de las marcas líderes, Campari, pasó de 151.000 litros en 2008 a casi 3,7 millones en 2016. El año pasado anunció una inversión de $75 millones para ampliar la capacidad de su planta de producción local, ubicada en Capilla del Señor.

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