Ricardo Alfonsín: “El radicalismo se convirtió en el club de la anuencia”

Ricardo Luis Alfonsín nació en Chascomús. Tiene 65 años. Es el tercero de seis hijos de Raúl Alfonsín, el mayor líder democrático de la historia argentina. Se recibió de maestro en la Escuela Normal de Chascomús y de abogado en la Universidad de Buenos Aires. Durante los años de la dictadura ejerció como profesor de escuela secundaria. ¿La materia?: Educación Cívica. También fue vendedor de mechas para tornos industriales.En 1993 lo eligieron convencional de la UCR. Entre 1999 y 2003 fue diputado provincial. Hoy es diputado nacional. Ganó la banca en 2009 y fue reelecto en 2013. Las dos veces formando parte, con el radicalismo, de una alianza que llevó a Margarita Stolbizer como primera candidata. Fue candidato a gobernador de Buenos Aires en 2007 y a presidente en 2011. Cargando video… ─Usted dijo hace poco, lo he visto publicado, que sería natural que el radicalismo deje de estar aliado al PRO en el 2019. ¿Tan incómoda le resulta esta alianza que pudo sacar al kirchnersimo del poder? Más “5 en 5” Alberto Barbieri, rector de la UBA: “La educación universitaria todavía es un diferencial que tenemos los argentinos” Por Julio Blanck Miguel Acevedo, titular de la UIA: “El empresario en la Argentina es un sobreviviente” Por Julio Blanck Malena Galmarini: “Hay que dejar a los mentirosos, los corruptos y los hipócritas de lado” Por Julio Blanck ─Lo que dije es que Cambiemos tiene que ver con el hecho de que existían amenazas que se cernían sobre la República, que reúne a fuerzas que son diferentes, que piensan muy diferente en algunas cosas. Esta amenaza republicana hizo que se reunieran. Que si en el 2019, desde mi punto de vista, estas amenazas desaparecían, lo normal era que el partido se reuniera con quienes piensan igual y que compita con los que piensan distinto. Eso es lo más natural y lo que ocurre en todo el mundo.─Usted dice que el radicalismo piensa distinto que el PRO, no pueden estar juntos naturalmente.─Fuera de estas circunstancias no. Pero, además, lo dijeron todos. Era un frente plural. ¿Qué quiere decir que era plural? Que teníamos colores distintos, que teníamos marchitas distintas, que pensaba distinto. Decíamos que la riqueza de Cambiemos era que pensaban diferente, parece que después de las PASO la riqueza pasó a ser la uniformidad. Yo soy un hombre serio, digo las cosas y mientras siga creyéndolas las sostengo.─Su enojo o su disgusto con Macri, o con el PRO, ¿es por cuestiones ideológicas, por cuestiones de ocupación de espacio de poder? ¿O porque el presidente no escucha a los radicales para tomar decisiones?─Eso ha quedado claro respecto de mí. Primero, yo no tengo enojos personalmente con nadie. Yo tengo diferencias políticas, no me enojo con la gente. Y el partido, como leí en su artículo, no es el “club de la queja”. Es más bien el “club de la anuencia”, el “club del sí, claro”. Me parece que la mejor manera de aportar de la Unión Cívica Radical era hacerse cargo de las diferencias, y claro que teníamos diferencias. Me parece que era bueno que el partido aportara a la riqueza de la gestión desde la diferencia, y no lo hizo.Julio Blanck con Ricardo Alfonsín─Y usted cree que va a pagar consecuencias por eso el radicalismo…─Eso sería lo de menos. La sociedad va a pagar consecuencias. Porque hay muchos errores que no se hubieran cometido y que ha pagado las consecuencias la sociedad, si el radicalismo hubiera tenido un poquito más de atrevimiento y de coraje para señalar las diferencias. ¿Coraje frente a quién? Frente al PRO no, frente a la opinión pública y a los que puedan administrarla.─Usted tuvo como aliado en el 2011 a Francisco de Narváez: usted fue candidato a presidente y de Narváez a gobernador. ¿Por qué, entonces, sí con de Narváez entonces y ahora no con Macri, si los dos piensan parecido?─Lo he dicho varias veces. Hace seis años que no me invita a un programa y me pregunta por algo que ocurrió hace seis años.─Pero lo de Macri está pasando ahora, además de la factura que usted me pasa.─Yo no tengo problemas de hacer acuerdos con distintas fuerzas políticas, incluso con ésta. Lo que digo es que nosotros debemos contribuir a la gestión desde nuestra propia identidad, no actuar como si fuéramos convidados de piedra porque esa no es la mejor manera de ayudar a los argentinos. Aunque muchos de los que votaron a Cambiemos crean que es la mejor manera. No es la mejor manera. Y mientras yo siga pensando así, voy a seguir exigiéndole a mi partido que sea haga cargo de las diferencias porque me parece que es la mejor manera de evitar que se comentan errores. Por otro lado, hay una cosa que se llama hegemonía. A mi no me preocupan los acuerdos con otras fuerzas políticas siempre y cuando la hegemonía, el dueño de los programas o de las políticas a aplicar, sea la Unión Cívica Radical. En 2011 puse a un sector del peronismo detrás de un candidato radical por primera vez en la historia, y sacamos casi el 13% en las PASO. A pesar de que muchos decían que en la primera vuelta nos íbamos a caer a pedazos y que no tenía límite nuestra caída, sostuvimos casi ese 13%.─Cuando hace dos años el radicalismo discutió y aprobó la alianza con Macri y la creación de Cambiemos, su propuesta y la de otro sector era explorar un acuerdo con Sergio Massa. ¿Hoy sigue pensando lo mismo?─¿En Gualeguaychú? Yo en primer lugar no votaba, porque todos dicen que voté. Yo tenía la idea de que si el argumento era que había que reunirse para garantizar la alternancia y evitar que volviera a ganar quien representaba una amenaza para la República, había que sumar a todos los que estuvieran muy comprometidos con la República. Y que eso, además, preservaba la identidad de la Unión Cívica Radical y que desde el punto de vista de la relación de fuerza hacia adentro de Cambiemos, iba a ser mejor tener otra fuerza. El tiempo me ha dado la razón. También salió una vez en el diario que yo había tenido un acuerdo con Massa para ser candidato a diputado con él, yo nunca tuve esa conversación. Ni siquiera conocía a esa persona que usted mencionaba.─Usted es un político de convicciones fuertes, no hace falta que lo digamos acá, cualquiera que lo conoce lo sabe. Alguna vez dijo que el radicalismo es más progresista que el peronismo. ¿Qué es hoy, 2017 en la Argentina, ser progresista?─Respetar la Constitución Nacional y los derechos. Las garantías establecidas en la Constitución Nacional, la parte dogmática y la parte orgánica. Pero también la parte de los derechos. Quiero que se cumpla, que no retrocedamos. Porque vamos a retroceder si seguimos así y vamos a incumplir los derechos que están consagrados en la Constitución. ¿Será populista la Constitución? No lo sé.

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