Cómo son las bicis de aire, lo último en ejercicio cardiovascular

Se las conoce como bicicletas de aire. La rueda delantera -la única, en realidad- es una especie de ventilador. Al pedalear, el atleta recibe ráfagas de viento en la cara. Si tiene el pelo largo como Claudio Caniggia, por citar el caso de alguien con devoción por el exceso capilar, las mechas se le sacuden como si estuviera circulando por la calle. Por ese “efecto especial”, más que una sesión de entrenamiento parece el set de filmación de alguna película hollywoodense. Mirá también AdrenadictosSegún explican los especialistas, “estos rodados de última generación son la novedad en los gimnasios”. ¿Cómo funcionan? Por la resistencia al aire: cuanta más fuerza se emplee para pedalear, mayor será la dificultad que ofrecerá la bicicleta.Entre otros beneficios, las bicis de aire sirven para fortalecer las piernas, los brazos, los hombros y el sistema cardiovascular. También son ideales para reducir el tamaño del abdomen: se pueden llegar a quemar 50 calorías por minuto. Un dato más que relevante si se tiene en cuenta que, en el mismo intervalo de tiempo, los que salen a correr consumen, en promedio, diez calorías.“En Capital, en La Plata, en Lanús o en el Interior, en la Argentina ya hay varios gimnasios que trabajan con esta bicicleta de aire, la Air Fit”, explica Charly Chagas, de Stair Master. “Es muy recomendable. La principal ventaja de este ejercicio es que se puede aumentar mucho la intensidad en poco tiempo. Es, de alguna manera, como si salieras a correr pero con pesos encima”.El manubrio de esta bicicleta tiene dos palancas móviles, lo que también ayuda a tonificar “todo el cuerpo”. “Es el método más novedoso de trabajo cardiovascular. Y resulta muy divertido”, comenta Nicolás Szczyrka, de Xebex Fitness. “En Palermo ya hay gimnasios que están usando estas bicis de aire. Se hacen clases grupales. Y los ejercicios se llevan a cabo por estaciones: los atletas levantan pesas rusas, hacen barras, se suben a la bici… Las grandes cadenas como Megatlón y SportClub se están empezando a equipar para ofrecer en breve este sistema de entrenamiento”.Las bicis de aire se usan para trabajos intensivos y de rehabilitación.Profesor de educación física, Hernán Chaco es el dueño de New life gym, un centro de entrenamiento que ya cuenta con tres bicicletas de aire. “Nosotros las usamos para trabajos intensivos y, también, para rehabilitación”, explica Chaco. Y sigue: “Todavía tenemos algunas bicicletas convencionales. Mi idea es cambiarlas por bicis de aire en el corto plazo. A nuestro público le gustan mucho estos rodados porque ofrecen más variantes: aceleran, aflojan, vuelven a acelerar… Son bicis que se regulan, siempre, con la intensidad de cada atleta”. “En la bici de aire dejo la vida. ¡Y me encanta!”, se enorgullece María, de 34 años y piernas de acero. “Antes hacía spinning. Y me sirvió para entrar en ritmo. Pero la bici de aire me gusta más porque es, como se dice, de rendimiento explosivo. Y los intervalos de entrenamiento son más cortos. Además, el aire que se genera sirve para refrescarte”. Mirá también Beach tennis, la nueva sensación de los deportes con raqueta¿Por qué también se las conoce como bicicletas de asalto? Por Assault Air Bike, el nombre de otra de las marcas que las distribuyen en todo el mundo, en especial en los gimnasios de crossfit. “Nuestra bicicleta fue diseñada por un equipo de ingenieros en constante feedback con clubes, entrenadores, fisioterapeutas y profesionales del fitness. Se adapta a las necesidades específicas de cada usuario gracias a sus ajustes individualizados”, explican desde esta compañía. Y agregan: “Como no hay dos atletas iguales, las posibilidades de entrenamiento son infinitas. A través de una consola, se podrá mantener un ritmo suave que estabilice la frecuencia cardíaca, se podrá medir el tiempo y la distancia que cada uno quiere alcanzar o se podrá pasar en un segundo a una sesión de intervalos de alta intensidad”. Una tendencia que llega a otros equiposEl sistema air fit no se aplica sólo a las bicicletas. También de aire, en algunos gimnasios empiezan a aparecer máquinas conocidas como rower (remero) y skierg (esquiador). “El remo viene con una consola. A través de ese dispositivo se hace un seguimiento de la distancia, las calorías consumidas, el tiempo, el ancho de pala y el ritmo cardíaco desde que se comienza a remar”, explica Nicolás Szczyrka. “Este ejercicio se puede complementar muy bien con la bici de aire”, afirma.

Fuente