Tras el ataque sexual a una alumna, reclaman un corredor seguro en la Universidad de San Martín

Cuando en junio de 1992 una ley nacional confirmó la creación de la Universidad de San Martín (UNSAM), pocos imaginaban un campus como el que hoy funciona en Miguelete, en grandes terrenos cedidos por el ferrocarril y transformados en institutos y sedes académicas. El lugar, donde los estudiantes disfrutan del verde en días primaverales, tiene una gran contra: su extensión genera tramos descampados, algunos oscuros, y aumentaron las denuncias de estudiantes por robos o ataques en accesos. La última, tras una agresión sexual a una alumna que caminaba a las 9 de la mañana hacia la universidad, generó el reclamo de mayores medidas de seguridad. Por eso ahora la universidad y la Comuna trabajan para armar senderos seguros.“El problema lo tenemos tanto adentro como afuera del campus, es una zona insegura. Los puntos principales que pedimos son más luces, que se amplíe el horario y la frecuencia del tren y los micros que comunican las distintas sedes de la universidad, más cámaras además de personal de seguridad. En asamblea, los estudiantes pedimos que ante la violación de una compañera, como pasó, se informe inmediatamente, no como ahora que nos enteramos por rumores”, describió una de las jóvenes que participó del encuentro. Mirá también Efecto De Vido: el kirchnerismo perdió la conducción de la Universidad de San MartínLa preocupación se acentuó tras el caso de una estudiante que el lunes 26 de junio fue atacada sexualmente cuando caminaba las cinco cuadras pegadas a las vías de la estación San Martín del tren Mitre que comunican con uno de los accesos al campus. La joven fue trasladada al hospital Thompson, donde la contuvieron y aplicaron el protocolo ante casos de ataques sexuales. El Municipio y la UNSAM también se pusieron a disposición.Ahora, las autoridades buscan formar un corredor vigilado e iluminado para que los estudiantes que llegan en el tren y caminan eviten el paso por la calle Ambrini, donde fue el ataque. “Hay que hacer dos o tres cuadras más, pero creemos que lo mejor es que empiecen a transitar por Saavedra, 25 de Mayo e Hipólito Yrigoyen, como parte del circuito. Estamos hablando con la Policía para que haya mayor presencia”, aseguraron en el Municipio. Tras la difusión del caso, también los alumnos lanzaron medidas espontáneas: armaron grupos de WhatsApp para salir entre varios y evitar caminar dentro del campus solos, y se creó una comisión de género.“Los estudiantes son los que más saben cómo se transita, qué lugares necesitan más luz, así que estamos escuchándolos. Más allá de este caso concreto, hay un comité que desde el año pasado impulsa mayor seguridad”, contó la directora del Programa contra la Violencia de Género de la UNSAM, Vanesa Vazquez Laba. Y agregó: “Puertas adentro, se asfaltó un sendero que conecta los distintos espacios y se sumó iluminación. También se pidió al personal de seguridad que esté conectado con la Policía. A veces es complicado porque hay terrenos que no pertenecen a la universidad, sino que son del ferrocarril y están en obra. Ahora proyectamos senderos internos y externos y vamos a difundirlos para que se usen en determinados horarios, ya que estarán resguardados para transitar seguro”.El Municipio también hizo su aporte: “Se sumará una cámara en la salida del Tornavías, además de que se está acondicionando la zona de la calle Ambrini con nuevas veredas, luces y repotenciación de las actuales. Además vamos a despejar y podar árboles y desmalezar”, explicaron.

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