Arrestan por coimas al ex presidente de Petrobras y del Banco de Brasil

Fiel a su estilo, la operación Lava Jato conducida por el juez de Curitiba, Sergio Moro, detuvo ayer, en una nueva fase, al ex presidente del Banco del Brasil y de la estatal Petrobras, Aldemir Bendine. Financista de profesión, este ex funcionario técnico resulta sospechoso de haber cobrado coimas a Odebrecht.Según delaciones de Marcelo Odebrecht, jefe de esa constructora, Bendine habría recibido 3 millones de reales (1 millón de dólares) en tres cuotas. Una cifra que parece pobre si se compara con las decenas de millones de dólares percibidas por los políticos del equipo gobernante, que están involucrados en este caso, entre ellos el propio presidente, Michel Temer.Pero la dimensión que adquirió su caso poco tiene que ver con los números. Es que Bendine fue nombrado presidente del Banco del Brasil (BB) en 2009, el penúltimo año de mandato del ex presidente Lula da Silva. Claro que el técnico tenía una amplia trayectoria en esa institución, donde había ingresado en 1978.En 2013, la ex presidenta Dilma Rousseff le pidió que asumiera el máximo cargo en Petrobras, donde se mantuvo hasta la salida de la jefa de Estado. Como informan todos los diarios sin excepción, ni los fiscales ni la policía federal que investiga la historia encontraron ningún indicio de participación de la ex presidenta.Según los fiscales que operan a las órdenes de Moro, Bendine comenzó una “gestión” ante Odebrecht para cobrar coimas cuando estaba al frente del banco oficial BB. Se la habría impuesto como condición para refinanciar una deuda de la constructora. Sin embargo, nunca recibió el valor demandado.El propio Odebrecht admitió que no había aceptado el pedido por entender que Bendine (titular del BB) no tenía empero ninguna autoridad para influenciar en el contrato de refinanciación de la institución bancaria que presidía. Bendine fue, vale mencionar, director ejecutivo de nada menos que la Febraban, la federación de bancos nacionales y extranjeros con actividad en Brasil.Según los fiscales del caso, en 2015 Bendine habría vuelto a la carga, en víspera de asumir la titularidad de Petrobras. Fue allí que pidió modestos 3 millones de reales (un millón de dólares). Y ese valor fue pago, según Odebrecht, en febrero de 2015, antes de que el hombre en cuestión llegara a la presidencia de la petrolera.Por alguna cuestión del destino, en ese momento la constructora decidió efectivizar el pago, lo que habría acordado en hacerlo en tres partes. Esta vez “Odebrecht evaluó que podía realmente ser perjudicada”, afirmaron fiscales que intervienen en la sempiterna Lava Jato.Afirman que “las investigaciones confirmaron encuentros de Bendine en San Pablo con ejecutivos de la empresa”. En un hecho notable, porque sale fuera de los parámetros para casos de lavado de dinero, Bendine decidió pagar impuestos sobre la coima. Y, siempre de acuerdo con las huestes de Moro, habría hecho pasar el dinero percibido “ilegalmente” como pago de servicios que él había prestado a la empresa.w

Fuente