Zak Starkey: “Yo no empecé a tocar la batería por mi padre”

No sólo lleva en su cuerpo sangre real, sino que su currículum vitae también muestra su talento. Zak Starkey, hijo del mítico beatle Ringo Starr, llega a la Argentina para tocar junto a The Who el domingo a las 20, en el Estadio Unico de La Plata.Y por más que sea “hijo de…”, que su CV acredite haber sido baterista de Oasis y Johnny Marr, entre otros, -y que ahora comande la banda Sshh -llegará al país el año que viene-, que dice que hace una música mixturada de “electro-glam-punk-rock&roll”-, hace tiempo que tomó la decisión de hablar en un lenguaje propio. Es más, los miembros del legendario grupo inglés cuentan que es el mejor baterista que tuvieron después de Keith Moon. “Creo que tocar en The Who después de Keith es muy fácil. Yo no empecé a tocar la batería por mi padre, sino que lo hice por Keith. Imagínate. Es mi ídolo”, cuenta. Mirá también Una historia de excesos y de mucho rock and roll -¿Es verdad que tu primera batería no te la regaló tu padre sino Keith Moon?-Es verdad. Si ves una foto de Keith, en 1975 o 76, es esa misma batería. Es el famoso set de blanco y oro que tocaba con The Who. Era un drumkit de doble bombo con once toms. Tenía doce años y vivíamos en Winkfield. Nadie podía verme, pero todo el mundo podía oírme, incluyendo nuestros vecinos, que estaban tratando de que no fuera baterista (risas). Me sentía cómodo y seguro sentado en esa batería. Era como tener una pared a tu alrededor. Podría llegar a todos los tambores, y un año después estuve tocando conciertos con ese kit. -¿Sabés que hay músicos que consideran que tu padre no tenía demasiada técnica para la batería? -(Se ríe, irónico) Mi padre es un gran baterista de rock & roll y aquellos que piensen que no tiene ni tuvo técnica les digo, simplemente, que se vayan a cagar. Su toque es fácil de entender desde la empatía musical. Pero hay gente que cree que como no era rápido, no era virtuoso. Es fácil para las personas decir que no sos un buen baterista, cuando sos el mejor de todos. Quizás no hacía demasiado, pero sonaba como el mejor. Cuanto menos hagas, es mejor para la música. ¡Excepto en The Who! (Se ríe).El sostén. En The Who, Starkey despliega una enorme variedad de recursos. (Foto: AFP/Mark Ralston) -Has tocado con Oasis, Marr, seguís con The Who. ¿Sentiste grandes diferencias musicales entre ellos? -Primero te digo la similitud entre ellos: todos son mis músicos preferidos. Las diferencias son en el dominio de su música, de cómo sostenerla. The Who te empuja para seguir adelante, siempre. Y no es fácil seguirlos en los shows. -¿Y Oasis? Muchos piensan que es una música que no se necesita demasiada destreza instrumental. ¿Qué opinás? -(Se ríe) Tocar con Oasis no es fácil. Sostener el tempo… (Pausa) Tiene que ser exacto. Es más, es hasta más díficíl que The Who en algunas cuestiones. Tenés que sujetar su música, sino se te escapa, se te va de las manos. Y los muchachos (Liam y Noel Gallagher, Gem Archer y Andy Bell) son tan inteligentes… Sienten con una rapidez asombrosa cuando están saliendo bien o mal las cosas. Oasis es una de las bandas más inspiradoras con la que trabajé. Toqué con ellos durante cuatro años y, literalmente, me pasé todos los días quebrado de la risa. Esos muchachos entienden muchísimo, por eso son tan poderosos y masivos. Con Johnny tenemos una gran química. Es mi mejor amigo. -¿Y por qué te fuiste de Oasis? -Porque era el momento indicado. Mirá también Encuentro histórico: Guns N’Roses & The Who tocan en La Plata -¿Tu padre te advirtió que no seas baterista? -Al principio (Se ríe). Pero apenas arranqué seriamente con la batería ya no le di motivos para que me lo volviera a decir. -Pero tu primer amor fue la guitarra, y en tu banda la tocás. ¿Cómo fue esa primera atracción?-Cuando tenía seis o siete años mi papá me llevó a ver a T-Rex, de Marc Bolan, uno de los sus mejores amigos. Y desde ahí quise ser Marc, definitivamente. Y le dije a mi padre que quería tocar la guitarra. A la semana siguiente ya estaba tocando. Así que mi primer instrumento fue la guitarra. Mucho antes de tocar la batería, en ese entonces ni me había sentado en una. -¿Y con tu novia, Sharna “Sshh” Liguz?-Formamos la banda primero y después nos enamoramos. Es una relación tempestuosa, tanto musical como amorosa (Se ríe). Como cualquier banda, discutimos y peleamos acerca de nuestras ideas. Aunque seamos pareja no hay diferencia en nuestras discusiones musicales. -Ian Gillan dijo a este medio que Deep Purple debe “parar cuando lo está haciendo bien y no cuando está por hacerlo mal”. ¿Hasta cuándo crees que The Who seguirá en los escenarios? -Pienso parecido. Seguirán hasta que no puedan hacerlo más. En estos momentos lo hacen muy bien… Lo bien que lo hacen, ya lo verás. Mirá también Ian Gillan: “El fin de Deep Purple está cerca”

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