Venta del reactor a Holanda: otra victoria para la tecnología nuclear nacional

La Argentina vuelve a demostrar que dispone de tecnología nuclear actualizada de primer nivel. La venta de un reactor nuclear de investigación a Países Bajos es la última manifestación de exportación de una capacidad científica y tecnológica relevante que merece ponderación por representar el desafío estratégico de un sector específico de alcance geopolítico que, con perseverancia en la investigación técnica y constancia de política exterior, muestra resultados destacados en un ámbito diplomático delicado y sensible, y comercial de gran competencia tecnológica internacional. INVAP, dedicada al diseño y la construcción de sistemas tecnológicos complejos, sigue siendo la empresa que testimonia de manera concreta, en el campo nuclear, como en el satelital, entre otros, que la Argentina dispone de un alto valor agregado científico-industrial que es importante seguir estimulando y proyectando. También que, tras casi siete décadas de actividad, cuenta con instituciones académicas y equipos de técnicos competitivos a escala internacional.Existen básicamente dos tipos de reactores nucleares, los de potencia para la generación núcleo-eléctrica y los reactores de investigación. La Argentina tiene hoy un lugar destacado en el suministro de reactores nucleares que aprovecha las radiaciones producidas como herramienta para investigar la energía nuclear con fines pacíficos. Utiliza, a tal efecto, los neutrones generados en la fisión para producir radioisótopos, que se utilizan en el diagnóstico temprano y el tratamiento de tumores cancerígenos, o para estudiar sus efectos en diversos materiales, incluso la prueba de nuevos combustibles para su uso en reactores comerciales. La producción de radioisótopos es muy útil para aplicaciones diversas como puede ser en medicina nuclear, agronomía, procesos industriales, trazadores y, entre otras aplicaciones, transmutación de materiales. Los haces de neutrones sirven también para realizar radiografías y se pueden utilizar, en otro ejemplo, para verificar la integridad de componentes de aeronaves.Los reactores nucleares experimentales argentinos son del tipo pileta y consisten en un tanque lleno de agua en el que una disposición especial del combustible nuclear da lugar a la reacción en cadena. Los neutrones que se liberan durante la fisión son los que producen las sustancias radiactivas de uso diverso. La Argentina cuenta con un número importante de reactores experimentales propios en distintas ubicaciones del territorio nacional y ya ha exportado reactores de investigación similares a Perú, Argelia, Egipto y Australia. La venta a Países Bajos es la primera a un país de la Unión Europea. También se mantienen otros contratos en el área nuclear en países tan diversos como Arabia Saudita, India y, entre otros, Estados Unidos.Los acuerdos firmados con Brasil, en otro ejemplo, para la construcción conjunta de dos reactores nucleares de investigación, en el marco del mecanismo de integración y cooperación bilateral (Micba), es una evidencia adicional de la dinámica de calidad adquirida por esta actividad. El proyecto binacional permitirá a la Argentina y al Brasil alcanzar una capacidad potencial para cubrir aproximadamente el 40% del mercado mundial de radioisótopos.Los éxitos exportadores logrados por el sector nuclear son también una manifestación del trabajo complementario de diversas áreas del gobierno nacional en objetivos de largo plazo. Esa tarea técnica y profesional mancomunada, que incluye a la Cancillería argentina, ha sido particularmente relevante en las últimas cuatros décadas. Es motivo de satisfacción que los propósitos estratégicos, tanto tecnológicos como de política exterior diseñados oportunamente como política de Estado, sigan produciendo resultados destacables para el desarrollo y el suministro de tecnología nuclear con fines pacíficos como de la proyección internacional de la Argentina en el mundo.La candidatura argentina para presidir el Organismo Internacional de Energía Atómica es otra señal auspiciosa en ese sentido como lo es la próxima presidencia de la Argentina a la Conferencia de Revisión del Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares.

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