El trágico antecedente de un tiroteo en una secundaria argentina

El violento tiroteo que ocurrió este miércoles en una escuela de Florida -Estados Unidos-, con el trágico saldo de al menos dos muertos y decenas de heridos, tiene un antecedente en Argentina. El 28 de septiembre de 2004, Rafael Junior Solich, entonces de 15 años, ingresó a la escuela Islas Malvinas de Carmen de Patagones con una pistola Browning 9 mm, dos cargadores y un cuchillo de caza ocultos en la mochila. Estaba harto de sufrir el acoso de sus compañeros –lo llamaban “Pantriste”– y había tomado una drástica decisión. Mirá también Tiroteo en una escuela secundaria cerca de Miami: al menos dos muertos y 20 heridosA las 7.30 AM, dentro del aula, se paró frente al pizarrón y comenzó a disparar: antes de ser detenido, mató a tres alumnos e hirió a otros cinco. Evangelina Miranda murió de un disparo en el corazón; Federico Ponce recibió uno tiro en la pierna y dos en el tórax, y Sandra Núñez falleció por una bala en el pecho. Todos tenían la misma edad que el homicida.La primera masacre escolar en Latinoamérica. Juniors tenía 15 años, el 28 de septiembre de 2004 entró a su aula, mató a tres compañeros e hirió a otros cinco, en la escuela Malvinas Argentinas, de Carmen de Patagones. (Archivo Clarín)Junior descargó todas las balas del cargador. Cuando salió al pasillo para intentar cambiarlo, Dante Pena, uno de los mejores amigos, se le abalanzó gritando: “¡Qué hiciste!”. Y junto con otros compañeros, logró arrebatarle el arma.“Todos lo describían como un chico tímido, silencioso, que arrastraba los pies al caminar. Se sentaba en la última fila de bancos. “Lo cargábamos mucho, porque era medio raro. Para mí que estaba loco”, le decía a Clarín con crudeza Fátima, una compañera de curso, horas después del drama.La primera masacre escolar en Latinoamérica. Le decían Junior y tenía 15 años, el 28 de septiembre de 2004 entró a su aula, mató a tres compañeros e hirió a otros cinco, en la escuela Malvinas Argentinas, de Carmen de Patagones. (Archivo Clarín)“Hoy va a ser un lindo día”, afirman que dijo Junior antes de extraer la pistola de su padre y disparar, sin pausa, sobre sus compañeros de 1er año B. En su exposición ante la jueza de Bahía Blanca, Alicia Ramallo, Junior dejó en claro que estaba lúcido y consciente de sus actos. “Mis compañeros me molestan…siempre me molestaron, desde el Jardín…Desde séptimo grado que pensaba en hacer algo así”, dijo, según recopila el libro del caso escrito por los periodistas Pablo Morosi y Miguel Braillard. Mirá también Tiroteo en una escuela de Florida: los videos del momento del horror¿Qué pasó con Junior después de esa tragedia? En su momento, como era menor fue declarado inimputable. Apenas cometió el hecho fue a parar a una comisaría local, luego a Prefectura de Ingeniero White, y siguió en institutos de menores y luego en clínicas neuropsiquiátricas.En agosto de 2007 comenzó a tener salidas transitorias que pasaron de 24 a 96 horas semanales. Según los últimos registros que datan de 2014, pasaba sus días en su casa de Ensenada, cerca de La Plata, y era tratado en un sanatorio platense por su trastorno de personalidad.

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