La “selfitis”, una adicción que responde a un trastorno de la autoestima

Seguí leyendo Al final, el mono no tiene derechos de autor sobre su selfie No dará más clases porque no logra que sus alumnos dejen de mirar el celular La selfie más espectacular del Curiosity en Marte Se quiso sacar una selfie y terminó en el fondo de un pozo Apunta la cámara y dispara. Analiza el resultado, le pone un filtro para cubrir las imperfecciones de su rostro y la sube a las redes sociales. Nerviosa, la aspirante a influencer espera a ver qué repercusiones tiene esta nueva apuesta fotográfica y empieza a contar los “me gusta” y los comentarios anhelando que el pequeño numerito llegue a las tres cifras, o tal vez más.Cuando esta acción comienza a repetirse de manera constante y compulsiva se la debe definir como “Selfitis”. Así lo indica el estudio publicado en la International Journal of Mental Health and Addiction por los investigadores Janarthanan Balakrishnan y Mark Griffiths.A Chinese tourist takes a selfie photo as she buys Chinese traditional dragon toys in Chinatwon in Bangkok, Thailand February 14, 2018. REUTERS/Soe Zeya TunEn el articulo de los investigadores de la Universidad Nottingham Trent y la Escuela de Administración Thiagarajar (en India) se define la ‘selfitis’ como el “deseo obsesivo compulsivo de tomarse fotos y publicarlas en las redes sociales como una manera de compensar la falta de autoestima y llenar un vacío en la intimidad”.Las autofotos son furor y las playas se llenaron de “selfies”Al mismo tiempo los investigadores desarrollaron en su trabajo la Escala de Comportamiento del Autismo (SIS). El primer nivel habla de personas que se sacan selfies al menos tres veces al día pero que luego no las publican en sus redes sociales, mientras que los casos agudos y crónicos se refieren a personas que necesitan subir selfies a las redes sociales entre 3 y 6 veces al día.La selfie más famosa de Ellen DeGeneres en los Oscar 2014 batió récords en Twitter.Este trastorno psicológico puede ser peligroso cuando quienes lo padecen “pueden mostrar síntomas similares a otros comportamientos potencialmente adictivos”, explicó Janarthanan Balakrishnan al New York Post. Mirá también “Las selfies son una porquería, con un teléfono no hacés arte”

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