Natividad Terán, ex intendente de Itatí, va a juicio por narcotráfico

El ex intendente de la localidad correntina de Itatí Natividad Terán, su vice Fabio Aquino y otras 24 personas, algunas de ellas miembros de fuerzas de seguridad o funcionarios, serán sometidos a juicio oral, acusados de integrar una asociación ilícita que desde el año 2014 traficaba hasta seis toneladas de marihuana por semana desde Paraguay y utilizaba niños para concretar sus operaciones, informaron hoy fuentes judiciales.Mirá también Confirman que el intendente de Itatí y su vice lideraban una banda narcoEl juez federal porteño Sergio Torres dio por finalizada la instrucción de la causa y solicitó que las 26 personas, entre ellas Terán y Aquino, sean sometidas a juicio oral, acusadas del delito de “asociación ilícita, en concurso real con el delito de tráfico ilícito de sustancias estupefacientes -en la modalidad de comercio-, agravado por haberse servido de menores de dieciocho años y por la intervención de funcionarios públicos”.Además del ex intendente de Itatí y de su vice (ambos detenidos), se encuentran procesados en la causa un hermano y una hermana de Aquino; una secretaria municipal llamada Corina Noguera; el numerario de la Prefectura Julio Saucedo; el comisario de la policía local Diego Osvaldo Ocampo Alvarenga; el sargento Mario Oscar Molina; y la cabo Gabriela Natalia Quintana.También, irán a debate oral el subcomisario de la Policía Federal Rubén Ernesto Ferreyra; el sargento de la Federal Carlos Víctor López; el gendarme Gabriel Fernando Alcaraz, y el abogado Omar Antonio Serial, entre otros.Mirá también Narcoescándalo en Itatí: condenan al yerno del ex intendenteDe los 26 involucrados en la investigación y que serán juzgados, sólo dos de ellos se encuentran en libertad (uno que es menor de edad y el otro el policía Molina), aseguraron a Télam fuentes judiciales.Según el requerimiento de elevación a juicio, al que tuvo acceso Télam, las maniobras de la organización delictiva comenzaron en el mes de mayo del 2014 y se determinó que la marihuana provenía en “panes” o “ladrillos” vía fluvial desde Paraguay para luego ser distribuida en la Capital Federal y las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Tucumán, Chaco, Santiago del Estero y Mendoza.En la investigación, el juzgado estableció que la droga era comprada en la ciudad paraguaya de Pedro Juan Caballero, de allí trasladada a Itá Cora y se cruzaba a Itatí en balsas por el río Paraná.Una vez del lado argentino, la banda usaba a chicos en edad escolar para descargar las lanchas, luego colocaba la droga en autos y las llevaba a los compradores.Mirá también Los “escueleros”, los chicos que usaba la banda narco del intendente de ItatíLa distribución se realizaba “a los lugares acordados con los diferentes compradores, tratándose de otras células delictivas dedicadas a las mismas actividades que continuarían la secuencia ilícita hasta su comercialización final”, dice el escrito.Para el juez, la organización estaba dividida en tres células y los cabecillas de cada una de ellas eran Carlos Alberto Bareiro (actualmente detenido en la provincia de Chaco) y los prófugos Luis Alberto Saucedo, alias “El Gordo”, y Federico Sebastián Marín, por quienes se ofrece una recompensa de 500 mil pesos para quien pueda aportar datos para lograr su detención.Terán, jefe comunal de la localidad de 8.000 habitantes, era el encargado de “coordinar la obtención de la droga” y dar protección a los demás integrantes de la banda, lo mismo que su ex viceintendente, quienes tendrían un “vínculo cercano con autoridades de la gobernación”.Mirá también Narcotráfico en Itatí: “Surubí” y “dorado”, las formas de diferenciar la calidad de la marihuanaEn el caso del ex miembro de la Prefectura, Saucedo, se concluyó que distribuía la droga y se investiga si hasta gestionó un préstamo personal para la compra de un cargamento que terminó secuestrado por Gendarmería.El comisario Alvarenga “brindaba protección a los narcotraficantes, información y acción directa frente a un procedimiento de otra fuerza, invocando jurisdicción local”, remarcó el juez sobre el detenido que guardaba dos panes de marihuana en su seccional.Sobre los demás miembros, Torres indicó que “estarían abocados a la manipulación directa de la droga, su transporte, al monitoreo de las rutas y caminos alternativos, como así también a coordinar con quienes recibirían los cargamentos de estupefacientes”.También se estableció que el dinero obtenido era “lavado” mediante la compra de viviendas y vehículos, que eran puestos a nombre de terceros con cédulas verde que autorizaban el manejo por parte de sus reales propietarios.

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