Polémico fallo: golpeó a su ex, le rompió el celular para que no pida ayuda, pero la Justicia dijo que no es violencia de género

Chubut. Corresponsal.La Cámara Penal de Trelew benefició con la probation a un hombre que le dio una feroz paliza a su exmujer y violó dos veces una orden de prohibición de acercamiento. Además cuando la atacó, le rompió el celular para que no pueda pedir ayuda. La cámara consideró que “no se trata de violencia de género” y al beneficiarlo con la probation no irá a juicio oral. El polémico fallo pertenece a los jueces Alejandro Defranco y Florencio MInatta. El tercer integrante de la cámara Adrián Barrios no acompañó la decisión. Antes del fallo, el hombre había ofrecido pagarle a la mujer 3.000 pesos en seis cuotas por la agresión lo que no fue aceptado por la víctima ni tampoco por el juez del caso Sergio Pineda. Esto ocurrió en el mes de enero. Pineda ordenó que vaya a juicio.Mirá también Alfredo Casero y sus diez frases más polémicas contra el feminismo Pero dos meses después la cámara penal dio vuelta el fallo y ahora el agresor evitará ser enjuiciado. De todas maneras, la fiscalía anticipó que apelará el fallo. En enero, Pineda ordenó en una audiencia de revisión que el agresor vaya a juicio basado en el “terror” que despierta en la víctima la presencia de su exmarido y en el peligro de fuga, ya que el acusado no posee arraigo en la ciudad. La mujer aclaró no estar de acuerdo con la suspensión de juicio a prueba, condición que en la mayoría de los casos se tiene en cuenta para aplicar el beneficio al acusado. Defranco advirtió en el fundamento de su voto que para aplicarle la sanción al sujeto basada en la Convención de Belén do Pará (que previene, sanciona y erradica la violencia contra la mujer, sancionada en Brasil en 1994) debe válidamente calificarse lo sucedido como “violencia de género”.Mirá también Igualdad salarial de género: el proyecto oficial no prevé sanciones a las empresas Bajo este concepto considera “dogmática” la opinión del fiscal, toda vez que -dice- “no se acredita -ni se menciona siquiera- que la lesión padecida por la víctima -más allá de la gravedad del hecho- sea un caso de violencia contra la mujer motivado por alguna razón de género concreta más allá de haber seleccionado como víctima a su expareja, movido todo por una discusión presuntamente relacionada con la adicción a las drogas y no, como se dice, por su condición de pertenecer al sexo opuesto”. Y se refiere al hecho número dos relatado en la causa: el teléfono. “Tampoco parece motivado en el género de su propietario la rotura del teléfono celular atribuida, sino más bien aparece como enderezada a lograr que la víctima no llame a la prevención policial”, dijo.La Fiscalía pidió 4 años de prisión por los golpes, el destrozo del teléfono y las dos violaciones de prohibición de acercamiento. Sobre este pedido tampoco estuvo de acuerdo.Mirá también Piden detener a un mediático abogado “sacapresos” por el “femicidio” de su mujer Para el juez Florencio Minatta el pedido de 4 años de prisión para el golpeador por los 4 hechos que se le imputan no es más que “una suma aritmética”. Considera que son 4 hechos leves, “lo cual es manifiestamente incorrecto como pauta para la construcción de una pena única y definitivamente carente de sostén como para fundar la conveniencia del cumplimiento efectivo de una pena para una persona sin ningún tipo de antecedentes condenatorios y con imputaciones por delitos leves cuyos mínimos son pertinentes como para imponer una condena de ejecución condicional”. Consideró Minata necesario aclarar en su texto, que “no en todos los casos de violencia contra la mujer” no se otorga la probation, suscribiendo la Convención de Belem Do Pará, por la sencilla razón -dijo- “de que esta no establece tal prohibición ni en forma expresa ni implícita, amén de que tampoco lo hizo el legislador penal habiendo tenido innumerables oportunidades para ello en todas las innumerables ocasiones en que fuera reformado en forma irresponsable nuestro Código Penal”.Mirá también Con una tensa audiencia, arrancó el primer juicio por un “travesticidio” Es porque habitualmente se aplica dicho beneficio cuando la víctima manifiesta su acuerdo y lo transmite al Ministerio Público Fiscal para fijar un consenso de partes. En este caso, no sucedió así. La víctima lo único que manifestó fue su deseo que el agresor “vaya preso” y usó la palabra “terror” para definir el sentimiento que tiene para con él.

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