Una casa criolla y con estilo Tudor

No hay mejor carta de presentación que la puerta antigua de roble, con dibujos en herrería y medio punto de la recepción. En el jardín se armó una mesa para almorzar en madera de lapacho justo al lado del antiguo garaje, un espacio que encontró una nueva funcionalidad en un estar.Reciclada y totalmente aggiornada, en la cocina se logró un espacio moderno y funcional dentro de una arquitectura de época que se filtra en detalles como las rejas hechas en cuadrilátero para imitar el vidrio repartido de las ventanas originales. Blanca y súper luminosa, todos los muebles fueron hechos en termoformado blanco, con herrajes de acero y algunas puertas esmeriladas con cantos de acero en las alacenas. Las mesadas son de Silestone color marfil con alzada en el mismo cuarzo y se combinan con una cocina industrial con su alzada de acero y campana (Franke) y pileta doble con grifería monocomando (Hansgrohe). Al centro se hizo una isla con tapa de Silestone y base de pinotea que sirve de apoyo extra, pero también como desayunador y comedor diario. La lámpara campana de resina (Griscan) termina de marcar el tono en el ambiente.En el living y el comedor se eligió una ambientación más clásica y sencilla que no desentone con la estructura original. En el comedor se combinó una mesa –para doce personas– en madera de lapacho encerado y sillas de lapacho con fundas en tusor. En el clásico bow window se acomodó una mesa china de hierro actualizada con un florero rayado en blanco y negro.La sucesión de ventanas con cristales recortados, las vigas de madera que atraviesan el cielorraso y decantan en columnas y el panel y la chimenea (elemento fundamental en las casas de esta arquitectura) son los elementos más fuertes. Un sofá en “L” tapizado en lino con almohadones de terciopelo y lino (Ana Fuchs), una poltrona capitoné comprada en un anticuario, un juego de coffee tables (María Victoria de las Carreras), un par de banquitos de lenga y una alfombra turca (Facundo Lhez) acompañan.Los baños también fueron aggiornados con gracia. El estuco verde palta y la mesada de Silestone con bacha fueron las dos decisiones simples y acertadas para darle personalidad y un toque moderno.La fachada que da al jardín es una de las vistas más lindas de la casa. Las ventanas con detalles de molduras y vitraux, los techos a dos o más aguas con una caída bien marcada, la piedra y los detalles de ladrillos son algunas de las características del estilo Tudor que se ven en esta casa del estudio Jacobs, Calvo y Giménez.Frente a la pileta con bordes de deck se acomodan unos sillones de hierro con almohadones de bull blanco que combinan con el rosal iceberg en flor. El hall de entrada, bien amplio y con un claro rol distribuidor, es otra característica de este estilo.En esta casa se lo complementó con una alfombra turca (Facundo Lhez) y un sillón inglés renovado con un género a rayas en blanco y negro.Todos los cuartos tienen vista hacia el verde del lateral o al contrafrente. En el de huéspedes se jugó con un marfil para el respaldo estilo Bergère forrado en lino y el acolchado del mismo género, y dos tonos de verde para el throw traído de Jujuy ubicado a los pies de la cama y las cortinas de terciopelo. Las mesas de luz están laqueadas en negro y se combinan con lámparas Tolomeo (Griscan).Producción VALERIA CRIDA
Fotos AXEL INDIK (Archivo PARA TI DECO)SEGUÍ LEYENDO:Deco: géneros para vestir y renovar ambientesUna casa con materiales de demolición con parque y huerta

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