El Gobierno busca mantener el ritmo de la construcción y que las provincias “ayuden a pagar” la obra pública

En medio de muchas especulaciones, el Gobierno reúne a la mesa de la construcción con el objetivo de despejar dudas respecto a que mantendrá su plan de obras públicas, pese al brutal ajuste en el gasto previsto para este año; y ratificar lo que en los últimos días -en pleno debate por la reducción del déficit fiscal- dejaron trascender algunos funcionarios: que Nación quiere que las provincias “ayuden a pagar” y se hagan responsables de afrontar los costos, “por lo menos financiando porciones mayores” de las obras. Pero ese anuncio será sólo un aspecto de la cumbre que congrega en la Quinta de Olivos al ministro del Interior Rogelio Frigerio y al subsecretario de coordinación de Obra Pública Ricardo Delgado, por el Ejecutivo; con el jefe del gremio de los obreros de la UOCRA Gerardo Martínez; y a la cúpula de la Cámara Argentina de la Construcción liderada por su titular Gustavo Weiss y su segundo Juan Chediack. ¿Pasará a saludar Macri, que trazó toda su agenda en la residencia presidencial? El interrogante está abierto. Más cuando el Gobierno redobló su esfuerzo por enviar señales a todos los sectores. En ese sentido, la “incertidumbre” que había expresado Martínez ante la reducción de la inversión en la obra pública no pasó desapercibida en Casa Rosada. Por eso la charla de hoy en Olivos le sirve al Gobierno para calmar los ánimos. Según precisó Delgado a Clarín, con Frigerio transmitirán la voluntad del oficialismo de “sostener la construcción y el empleo en el sector que está en niveles récord”. Mirá también Por el freno a la obra pública, el jefe de la UOCRA habló de “incertidumbre””En marzo -agregó Delgado- se crearon 8.500 puestos de trabajo según datos de la UOCRA y estamos cerca de los 430 mil trabajadores registrados”. El récord se dio en noviembre de 2011, en pleno apogeo de la gestión K, cuando hubo 438 mil trabajadores registrados. “El empleo sigue subiendo”, se entusiasmó Delgado. Sobre todo porque reducir la inversión en obra pública fue lo primero que atinó a hacer el Gobierno cuando, forzado por la tensión económica, buscó dar un gesto a los mercados y ratificó su compromiso de alcanzar la convergencia fiscal en 2021 bajando un poco más el déficit previsto para este año.La cifra de 30 mil millones de pesos, que el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne anticipó que se ahorraría el Estado nacional en 2018, generó mucha incertidumbre en el sector, pese al esfuerzo posterior del Gobierno de dejar claro que todas las obras que están en marcha se van a terminar.”Otro tema que nosotros planteamos es la decisión política de que sean las provincias y municipios que desarrollen obras públicas junto a Nación. Ya lo veníamos haciendo, pero ahora la decisión es que, a partir de que las provincias tienen más recursos automáticos, puedan hacerse responsables por lo menos cofinanciando porciones mayores de obra pública”, completó Delgado. Según pudo saber Clarín de fuentes oficiales, la expectativa de máxima de Nación es que los distritos se hagan cargo de la mitad del costo de las obras. De todos modos, el piso mínimo -y más recurrente- giraría en torno al 30%.Habrá que ver qué responden los gobernadores a este pedido, justo cuando el Gobierno también los convoca a un “gran acuerdo nacional” para pulir el Presupuesto 2019 y les pide ayuda para bajar el déficit fiscal.Por otro lado, aunque no está claro qué dirá el FMI sobre las inversiones de Participación Público Privada (PPP, el Gobierno reafirmará su idea de apoyarse en ese mecanismo para garantizar la inversión en obras públicas.Mirá también El Gobierno quiere que fondos privados compensen la obra pública que se frenó

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