El programa que hizo explotar el baile

Por Brian SchafferEn la primavera del 2005, Jeff Thacker, un productor televisivo, fue a Miami a celebrar audiciones para una nueva competencia en un reality de baile. Contactó a escuelas y estudios de danza y repartió volantes en clubes nocturnos y discotecas. Cuatro personas se presentaron. Dos años después, regresó a Miami a audicionar a concursantes para ese mismo programa, que se había convertido en un éxito inesperado. Más de 1.400 personas acudieron. Ese programa era “So you think you can dance” y en los años desde su debut, ha ayudado a reubicar a los bailarines de las filas de apoyo a los reflectores, elevado el estatus de los coreógrafos en la industria del entretenimiento y llevado a otros programas de baile en Estados Unidos y otros lugares, incluyendo China, Vietnam, Polonia, Armenia y Mozambique. “So you think” está en su décimoquinta temporada. Su tiempo al aire ha coincidido con algo así como un auge del baile en la cultura pop. “Dancing with the stars”, que coloca a celebridades en pareja con bailarines profesionales, llegó en el mismo verano que “So you think you can dance”. Otras competencias de baile en TV le han seguido, como “America’s best dance crew” y, más recientemente, “World of Dance”, de Jennifer Lopez, que está en su segunda temporada.Alex Wong, a la izquierda, ex bailarín de ballet, irrumpió en el baile comercial a través de “So You Think You Can Dance”. (Adam Rose/Fox.)Más allá de estos programas, el baile ha estado apareciendo más frecuentemente en el cine y la televisión —desee “Glee” hasta “La la land” y las películas “Step Up”. Thacker, bailarín y coreógrafo antes de convertirse en productor, ve una correlación. “‘So you think you can dance’ abrió avenidas para el baile en todos los sentidos”, dijo. Para los bailarines que aparecen en él, el programa ha sido un claro impulso, al proporcionar una base instantánea de fans y contactos en la industria. Alex Wong era un solista principal del Miami City Ballet cuando decidió impulsivamente audicionar para “So you think”. Wong, que creció bailando tap y jazz y había estado ansioso “por volver a mis raíces” destacó en la Temporada 7 hasta que una lesión lo detuvo. Aún así, ha podido traducir la experiencia en una serie constante de proyectos en la pantalla y el escenario, así como lucrativas oportunidades como maestro. “Sin el programa, habría sido una transición difícil de la compañía de ballet al mundo comercial”, dijo. Sin embargo, aparecer en “So You Think” —y hasta ganar— no es un pase dorado profesional. Melanie Moore, ganadora de la Temporada 8 que posteriormente ha tenido una exitosa trayectoria en Broadway, dijo que el programa encierra poco valor para los directores de teatro o tiene una connotación negativa debido a sus raíces en la televisión de realities. “Me he topado tanto con el estigma como con el encogimiento de hombros”, dijo. Los ganadores han seguido muchas rutas: Benji Schwimmer (Temporada 2) coreografió la rutina de patinaje sobre hielo de Adam Rippon en las Olimpíadas; Jeanine Mason (Temporada 5) tiene un papel en “Grey’s Anatomy”; y otros crearon el espectáculo de baile en gira “Shaping Sound”. “So you think” es un trampolín natural para los bailarines, pero quizás un legado más significativo y perdurable es la plataforma que ha proporcionado a los coreógrafos. Esa visibilidad ha llevado a mayor peso en Hollywood, donde la Academia de la Televisión hace poco estableció un Grupo de Homólogos de la Coreografía, cuyos miembros votan para el Emmy a la mejor coreografía. “El programa realmente ha puesto más poder de lucha en nuestra esquina”, dijo Mandy Moore, líder del grupo de homólogos y quien empezó como asistente en “So you think”, empezó a coreografiar en la Temporada 3 y hoy es una de las productoras del programa. Sin embargo, no ha hecho mucha mella en el mundo más conceptual del baile de conciertos, donde el espectáculo en ocasiones es desestimado como un tentempié para sus números extravagantes. “Esas obritas tamaño canapé son toda una labor en sí”, dijo Michaels. Otros en el mundo del baile de concierto aplauden la contribución del programa al ecosistema mayor de la danza. ©2018 The New York Times

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