Parece que los jueces no entienden el significado de la palabra perpetua

Tomé conocimiento que una comisión de juristas notables está terminando de redactar un nuevo Código Penal. Creo que deberían meditar sobre las penas ante delitos aberrantes y compararlas con otros países civilizados.En la Argentina, dos hermanos de buena posición económica, asesinan a sus padres durmiendo. Al cumplir los 14 años de condena los liberan. En Estados Unidos, los hermanos Menéndez, de parecida posición económica, asesinan a sus padres de igual forma. Al día de hoy cumplieron 28 años de prisión y seguirán en esa condición, dada la seriedad con la cual en ese país toman el significado de perpetua.Un odontólogo asesina alevosamente a su esposa, dos hijas y suegra. Fue condenado a perpetua. A los 16 años fue liberado. Otro profesional de buena condición económica, crea una banda, secuestra a 4 personas conocidas y asesina a 3 de ellas. Fue condenado a reclusión perpetua. A los 13 años salió de la cárcel. Pareciera que los juristas no entienden del todo el significado de la palabra “perpetua”, tomando el concepto como un eufemismo. En el caso de los menores que delinquen, estos son entregados a sus padres. En un país serio, son internados en institutos, para proteger a la sociedad y para formarlos en su educación, aprender oficios, etc.Por último, sugiero que los padres de menores que delincan, deberían ser condenados penal y civilmente para que asuman su responsabilidad ante el daño a la sociedad, ante la falta de responsabilidad en el control y educación de sus hijos.Vicente Casado Arroyovcasado.a@gmail.comAlgo más sobre la enérgica polémica por el aborto Todos los ministros de Salud Pública de la democracia, han coincidido que la legalización del aborto es prioritaria y hay ejemplos recientes muy precisos. En Irlanda, el país católico por excelencia, la legalización fue plebiscitada con el 66 % del votos a favor, a consecuencia de la muerte de una dentista irlandesa que sucumbió a una infección generalizada en su embarazo al no poder ser intervenida a tiempo, dada la restricción de la legislación anterior del país de habla inglesa. Hay que agregar dos terribles casos de embarazos no deseados, en dos provincias argentinas, Mendoza y Salta, donde dos niñas de 11 años abusadas por sus respectivos padrastros sufren un embarazo que por su temprana edad no están en condiciones sanitarias de soportar y mucho menos de poder criar convenientemente a sus vástagos.Como doctor en Medicina y licenciado en Ciencia Política, me permito agregar que siendo la causa mayor de muerte en mujeres jóvenes, la aprobación de la Ley como ha ocurrido en Chile y Uruguay redundaría en menor casos de abortos, cuando es acompañada de una adecuada y universal educación sexual, asegurando el uso gratuito de anticonceptivos y recordando que no se trata de un tema confesional sino del deseo y la salud de las mujeres.Fernando MirandaMIEMBRO DEL CONSEJO DE PAZ DE LA REPÚBLICA ARGENTINA mirandafernando2@gmail.com Respecto de la despenalización del aborto, en principio el Gobierno y la oposición tienen la obligación de tener una postura clara en defender la vida. El Estado debe intervenir para asegurar de verdad una educación sexual responsable desde la infancia y durante la adolescencia y sobre todo junto a sus familias que son las que deben asumir también ese compromiso. Es necesario hacer hincapié en la concientización del valor de una vida. Por supuesto que hay excepciones que se deben contemplar al permitir un aborto, pero el Estado debe también estar al lado de las madres que encuentran en el embarazo un obstáculo hasta para su propia subsistencia para ayudarlas y acompañarlas. El Estado debe adoptar un lema: educar, acompañar, ayudar. Lo que se decida el Congreso se relativiza ante lo más importante: el compromiso social de todos para tener en el futuro madres protegidas en su embarazo y la menor cantidad de abortos posible.Matías Rossimatiasrossi2014@gmail.comSoy una persona de mente muy abierta, evito la confrontación y me gusta mucho dialogar para escuchar y entender otras posiciones, posturas e ideas. Hoy, yo lucho por la despenalización del aborto, pero no siempre lo hice, y fue gracias a esta mentalidad y a que me crucé con personas pacientes y abiertas al diálogo, que pude cambiar mi perspectiva. Ese es el tipo de gente que debería cargar con la voz de todas nosotras, no aquellas que atentan contra la integridad de otras mujeres o recurren a golpes bajos contra aquellas que hoy opinan diferente. ¿Dónde queda la sororidad de la que tanto hablamos? Por mucha impotencia que genere cruzarse o hablar con alguien con una opinión diferente a la de una, no deja de ser una simple opinión, y no hay que dejarse llevar por la bronca. Así como yo cambié mi forma de pensar, con la manera correcta de comunicarse, otros también pueden. No sólo debemos concentrarnos en el qué se comunica, sino también en el cómo.Luciana Conradoluuciana.conrado@gmail.com A los diputados indecisos, ¿verdaderamente están dudando? ¿O tienen miedo? ¿Qué es lo que dudan? ¿Si hay o no hay vida a partir de la concepción? ¿Estamos de acuerdo en que es la pregunta determinante? ¿No les parece que la mínima duda ya es motivo para decir que no? Ante la vida no se duda, se actúa a favor, siempre. Ustedes quisieron estar donde están, quisieron tener un rol activo en el país y eso es admirable. Mucha gente opina y critica desde su casa y sin hacer nada más que eso. Pero ustedes, no. Quisieron ser distintos y hacer. No dejen pasar esta oportunidad de hacer noble su trabajo.Ana Bradleyanabradley77@gmail.comSoy mamá, soy cristiana, estoy a favor de la vida, pero también a favor de la despenalización del aborto. El hecho de que exista una ley que proteja a los más desfavorecidos, no significa que yo tenga que practicarme un aborto, si mis convicciones me lo impiden. Existe el libre albedrío. Es la libertad que tiene el ser humano de obrar voluntariamente, de tomar sus decisiones eligiendo el bien. Esta libertad de elección también debe aplicarse a los médicos para poder ejercer la “objeción de conciencia” y no practicar un aborto si sus creencias éticas se lo impiden. Uno de los roles del Estado es garantizar la educación y también la salud. Debe brindar condiciones dignas a las mujeres que se someten a abortos, para que haya menos madres muertas en abortos clandestinos, por causas evitables. Paralelamente, hay que implementar una educación sexual integral. Las niñas ricas, abortan en secreto, en buenas condiciones sanitarias, y pagando en dólares. La niñas pobres, incluso introduciéndose agujas de tejer por el útero para autoprovocarse el aborto y muriendo en el intento. Este tipo de aberraciones disminuirían: educando y con leyes que la protejan.Silvina Calvo Lamas silvicalvo1@yahoo.es

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