El equipo de Mauricio Macri tomó nota: “El mercado siempre premia la humildad”

“El mercado siempre te devuelve la humildad”, reza una máxima de Morten Arisson, un economista canadiense, perteneciente a la escuela austríaca -liberal, bajo los estándares argentinos- y autor del libro ‘Invirtiendo en la era de la democracia’.La frase de Arisson, que de por sí invita a reflexionar sobre nuestras conductas cotidianas, viene a cuento de lo que reconoció hace sólo unas horas el titular del Banco Central, Luis Caputo. Sus palabras fueron publicadas el miércoles en Clarín. “Si alguien le tiene respeto al mercado soy yo”, respondió cuando se le preguntó si no estaba confiado con la estabilidad del dólar tras las jornadas del lunes y martes, al menos en comparación con las semanas anteriores.Mirá también Mauricio Macri: “Hoy el mundo reconoce que estamos haciendo las cosas bien”Caputo había lanzado una serie de medidas, entre ellas, una subasta de divisas y cambios en las tenencias y regulaciones de los bancos. Además, ayudaron la llegada de US$ 15.000 millones del FMI y la colocación de US$ 4.000 millones el lunes por parte de Hacienda y Finanzas.Pero volviendo a Caputo. El titular del BCRA prefiere hoy por hoy atajarse. Al menos por el momento. No sólo no da por superada la turbulencia en el dólar, sino que, como dicen los más chicos, afirma que el mercado le puso los puntos a la Argentina. “A muchos les gusta ver que uno se pone delante del problema”. Y agregó: “Hoy estamos en una situación, en este conflicto, que nos llevó a un punto donde tomamos decisiones que tal vez habíamos postergado como, por ejemplo, llegar más rápido al equilibrio fiscal”.Mirá también Nicolás Dujovne espera un dólar más calmo y le pide “responsabilidad a la oposición”Hoy la economía tiene los mismos problemas que ayer. Y mañana también. Durante dos meses los argentinos nos pasamos discutiendo un tema de ingeniera financiera, para ver sólo si el Gobierno conseguía los fondos suficientes como para llegar con nafta a 2019. Nada hablamos sobre cómo mejorar el acceso de los productos argentinos al mundo o bajar los costos. La agenda del corto plazo, o más bien del brevísimo plazo, le ganó (como tantas veces en este país) a la agenda que es la única que permite hacer crecer a los países: la del mediano plazo, que otorga previsibilidad y credibilidad a las economías.La economía tiene los mismos problemas. Pero el discurso y la actitud del Gobierno cambiaron.Un tipo de cambio con movimientos bruscos no transmite certidumbre. Se acortan los plazos de tomas de decisiones y las empresas celebran contratos por lapsos más breves. Por temor, muchas de ellas, se anticipan y remarcan los costos. La economía se vuelve entonces una caja que transmite intranquilidad. ¿Acaso quién no se preguntó en los últimos dos meses ‘qué pasa con el dólar’?Mirá también Qué dijeron los medios del mundo sobre el regreso de Argentina a mercado emergenteDe ahí que el Gobierno procure estabilizar el mercado cambiario en estos días. Será de la mano de las tres noticias que llegaron en las últimas horas.La aprobación del stand-by con el FMI por US$ 15.000 millones, el paquete Caputo acordado con los bancos y agroexportadores -que llevó algo de oxígeno al mercado cambiario los días lunes y martes-, y finalmente la recategorización de la Argentina como mercado emergente por parte de MSCI.JP Morgan estimó hace unas semanas que podrían ingresar unos US$ 5.500 millones como consecuencia de esto último. En las últimas horas del miércoles, Morgan Stanley decía unos US$ 3.400 millones. ¿Llegarán?Mirá también Previo a la decisión de MSCI, suben las acciones argentinas en Wall StreetA cambio, el equipo económico sabe que ahora necesita mostrar resultados. Su discurso y aproximación a la agenda hoy son diferentes a los que exhibía cuando empezaron las turbulencias a mediados de abril: ajuste fiscal más acelerado en lugar de gradualismo. Los salarios caerán en 2018.El mejor escenario posible para el Gobierno sería mostrar brotes verdes en el verano de 2019. Así lo vislumbran. Pero no lo dirán. “En el mercado, cuanto más uno se agranda, se cae luego de más arriba”, dijo Caputo. Casi como Arisson. La humildad siempre vuelve.

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