La debacle que vivió en Twitter un periodista que le escribió a Elon Musk

Por Alex Barredo, La VanguardiaLa decisión de Estados Unidos de separar a niños migrantes de sus padres y mantenerlos en celdas ha retorcido Twitter durante estos últimos días.Elon Musk, director ejecutivo de Tesla y fundador de SpaceX, entre otras aventuras corporativas, envió un mensaje a medianoche californiana “Espero que los niños estén bien”, a lo que un servidor respondió rápidamente con un “¿Podrías hacer una declaración más poderosa? Es un asunto que nos rompe el corazón y tus palabras y acciones podrían tener mayor valor que un tuit”. Y ahí se inició la debacle de mi cuenta de Twitter.En cuestión de minutos, Elon Musk respondió: “Ni siquiera pude mantener a Estados Unidos en el Acuerdo de París, pero si hay alguna forma en que yo pueda ayudar a estos niños, lo haré”.Twitter empezó a enviar unas notificaciones de “favorito” y “retweet” que poco a poco fueron a más hasta que se convirtieron en una cascada de pitidos que hacían mi teléfono inusable. Por suerte, Twitter tiene una opción para silenciar conversaciones concretas, que he descubierto que está llena de fallos, pero pudo bloquear la mayoría de las más de 10.000 notificaciones que habría recibido.Musk por su parte siguió contestando mencionando mi nombre de usuario, “Soy uno de los mayores donantes de la ACLU”, la asociación de derechos civiles estadounidense, que se apuntó a la conversación sumando su millón y medio de seguidores a los 22 millones de Elon Musk. Esta curiosa ocurrencia ha llenado mi cuenta de Twitter de lo que yo denomino “paracaidistas”: otros usuarios que deciden ir al perfil de la persona en medio de una conversación que está teniendo mucha exposición y generando muchas respuestas, y comenzar a contar su vida. Muchos de estos paracaidistas me decían que las cárceles para niños eran falsas o un montaje, otros me insultaban directamente y el resto simplemente mantenían conversaciones mencionando mi nick por cómo funciona Twitter como plataforma.Mirá también Tesla analiza adónde instalar sus cargadores de autos eléctricos en la ArgentinaMi cuenta de Twitter ha estado fuera de servicio durante más de un día por esta avalancha de notificaciones sin sentido, a pesar de todos los filtros y “silenciadores” que pude poner, pero he podido vivir de primera mano un fenómeno curioso y exclusivo de Twitter que son las absurdas guerras para contestar a los mensajes publicados por gente famosa para que esta respuesta sea la primera en aparecer justo debajo y sea vista por millones de personas. Uno de los principales objetivos de esta guerra del click es Donald Trump, el presidente de Estados Unidos. Sus tweets son noticia de forma constante y son utilizados como plataforma por detractores y defensores para compartir imágenes, críticas, “memes” o intercambiar insultos.Mirá también Crisis en Tesla: Elon Musk denunció un “sabotaje” interno “bastante grave”Conseguir ser la respuesta elegida por el algoritmo de Twitter para aparecer inmediatamente debajo un mensaje original no es fácil. Se tiene en cuenta la diferencia de tiempo con el original (cuanto menos, mejor) y el número de interacciones que recibe en forma de favoritos, retweets o respuestas. Este sistema está siendo desde hace tiempo explotado por bots o marionetas digitales que se hacen pasar por el personaje famoso original para promocionar timos con criptomonedas. Copian su avatar y su nick, y anuncian al mundo que por cada criptomoneda que alguien envíe a una dirección concreta, ellos van a devolver el doble. Una mentira que se ha demostrado valiosa —se puede ver el total de transacciones de forma pública— y en la que la gente no deja de caer. Ningún famoso se libra de este fenómeno, y muchos se han quejado a Twitter durante los últimos meses para que acabe con este comportamiento que afecta a la imagen de ambos —a la vez que a la cartera de algún incauto—. De momento sigue sin solución.

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