Benicio Del Toro: El latino ganador

Intenso, desafiante. De mirada fulminante, penetrante hasta insidiosa, si llegara a necesitarse. Así suelen ser los personajes que interpreta Benicio Del Toro, no él. El hombre, alto, casi un metro noventa, corpulento, es amable hasta el paroxismo. Lo demostró en el reciente Festival de Cannes, donde presidió el Jurado de la sección competitiva Un certain regard, llegando -casi siempre- a horario a las proyecciones que compartía en la sala Debussy con los invitados y el periodismo, en sus muestras de afecto hacia la gente, y al entregar el palmarés. Y vistiendo su gorra de béisbol de los Philadelphia 76ers, de los que es fanático.Pero todo eso suele contrarrestarse cuando Del Toro encarna un personaje en el cine. En Sicario: Día del soldado, es de nuevo Alejandro, un matón algo provocador que en medio de la guerra contra las drogas (?) en la frontera entre los Estados Unidos y México, lleva adelante junto al agente Matt Graver (Josh Brolin) una misión encubierta para desbaratar los carteles que empiezan a traficar con terroristas islámicos. La oportunidad de charlar con el actor puertorriqueño, ganador de un Oscar como mejor intérprete de reparto por Traffic, de Steven Soderbergh, donde era un policía…. mexicano, el hombre que fue el Che Guevara y que para promocionar ese filme (Che, el argentino) visitó el living de Susana y se quedó atónito con las preguntas que le formulara, está del otro lado de la línea de teléfono. En México. Sí, justo allí donde transcurre buena parte de Sicario 2.Del Toro está acostumbrado a estos personajes, que cargan armas pesadas (y a los que ha parodiado en Snatch, al lado de Brad Pitt). Pueden ser criminales o policías, más o menos corruptos. O sicarios. Pero los hace increíblemente creíbles. Mucho de eso está en En Sicario: Día del soldado, que Sony estrena el jueves en la Argentina, ya que Alejandro masculla más que de costumbre y mastica la venganza ante la muerte de su esposa y de su hija, por responsabilidad de un cartel mexicano.-Noto que en esta película tu personaje es muy físico, que te demanda mucho desde lo físico.-Bueno, no solamente lo noté. Lo sentí…-¿Tuviste que hacer una preparación especial, o nada?-Llevó un tiempo, no solamente lo superficial, ¿verdad?, como que la resolución del guión había sido también muy rápida. No es que contamos con mucho tiempo como para preparar, fue rápido todo, porque yo diría que en dos meses estábamos ya en México luego para filmar.-Hacer una secuela de una película que fue tan bien recibida, y hasta respetada como “Sicario”, ¿mueve algún nervio en particular?-Esta era una apuesta diferente, porque el director era otro. Tiene algo diferente: Denis (Villeneuve, director de la primera) sugiere, y la violencia casi parece que está en tu cabeza. Stefano Sollima (el director de Gomorra) pone la violencia frente a tus ojos. La película encuentra su propia música, su propio ritmo. Y es que siento que sigue siendo un filme que el público va a estimar, al menos ha sido una experiencia gratificante durante nuestro rodaje. Estas películas se convierten casi como en unos westerns, para el cine de ficción. Ya son como lo que fueron en su momento las películas de gángsters de los ‘30.Como Alejandro. En el filme que se estrena el jueves (antes que en los EE.UU.) toma la guerra contra los carteles como una razón personal. FOTO: SONY-¿Qué creés que aporte este nuevo filme, a la trama original?-En la primera película, veía una operación encubierta que funcionaba como un reloj. Pero la actitud de esta película es tipo “somos los ganadores, sabemos qué hacer”. Y de repente, están en un aprieto. Es sólo otro plan, pero esta vez, falla.-Igual tratemos de no spoilear… ¿Cómo definirías a Alejandro?-(Se toma unos segundos.) Como que toma conciencia. Pues creo que mi personaje tiene un gran problema, es que básicamente está envuelto en una situación en la que él está actuando de la manera de lo que él detesta.-¿Cual es tu posición en frente a los carteles de la droga en cuanto a cómo se debe tratar el asunto?-No hay una resolución sencilla al problema, más aún cuando el terrorismo se mete entre medio.Benicio Del Toro, Isabela Moner y Josh Brolin, protagonistas de la película, en la première en Beverly Hills, California, el jueves 14 de junio. AFP PHOTO / VALERIE MACON-La CIA no queda para nada bien posicionada en el filme.-Es que la CIA ha hecho cosas muy turbias…-¿Notás que ha cambiado la estigmatización de los actores hispanos?-Yo, pues sí. Creo que sí, creo que ha cambiado de cuando yo me inicié. Sí, los latinos por decantación buscábamos trabajo de italianos, de maleantes, de asesinos. Ha cambiado para mejor, hay otras búsquedas también por parte de escritores y directores. Ahora hay personajes que reflejan el mundo latino. Hay más ahora, no los había antes. Creo que ha cambiado, pero puede mejorar, puede haber más.El puertorriqueño en la película “Che”, de Steven Soderbergh. Del Toro ganó en el Festival de Cannes como mejor actor, en 2008.EFE/KC Bailey-En Cannes has visto, y juzgado, dos filmes argentinos.-Sí, sí, hay un muy buen nivel entre lo latino.De lo que no se habla (por falta de tiempo)Cosas de las que no se hablan con Benicio Del Toro en una entrevista de 9 minutos pautados por teléfono (y que Benicio estira, afortunada y agradecidamente, hasta los 13).En “Traffic”, donde interpretó a un policía mexicano. Por ella ganó el Oscar al mejor actor de reparto.Benicio Monserrate Rafael Del Toro Sánchez nació el 19 de febrero de 1967. Tiene 51 años, y se crió en un colegio católico, religioso, en San Germán, Puerto Rico. Perdió a su madre cuando tenía solamente 9 años.Tiene una única hija, Dalila, de seis años. La madre es Kimberly Stewart, hija de Rod y su primera esposa, Alana Hamilton. Nunca estuvo casado ni piensa en casarse. Mantiene una muy buena relación con la madre de su hija, pero no viven juntos.Para aquellos que lo descubrieron tarde: aparece en el video de La Isla Bonita, de Madonna. Y para los que siguen las películas de Marvel, él es The Collector (está en Guardianes de la galaxia y Avengers: Infinity War). El año pasado hizo una aparición casi especial en Star Wars: El último Jedi, como DJ.En su último paso por la Argentina, en octubre de 2008, cuando presentó “Che”. FOTO: JUAN MANUEL FOGLIA¿Cuándo lo volveremos a ver? Por de pronto, recientemente completó los siete meses de rodaje de una serie de televisión (Escape at Dannemora) que consta de ocho capítulos, dirigidos por el también actor Ben Stiller, basada en la historia real. La síntesis suena a comedia, pero la serie está presentada como drama: un empleado de una prisión en el estado de Nueva York se involucra sentimentalmente con un par de reclusos y los ayuda a escapar.Y aún no está confirmado, pero existe la posibilidad de que haga una película llamada The Corporation, basada en un libro sobre el jefe de la mafia cubana en los Estados Unidos, José Miguel Battle, conocido como El Padrino (o sea, The Godfather).Y Taylor Sheridan, guionista de las dos Sicario, trabaja en el guión de una tercera película.

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