“Chicharito” Hernández, el emblema de México que alcanzó un triple récord

Por su entrega, el sacrificio y su compromiso para brindarse dentro del campo de juego, Javier Chicharito Hernández es el emblema del fútbol mexicano. Los simpatizantes le profesan una profunda admiración, se rinden ante sus destrezas, se emocionan con cada uno de sus goles. Chicharito es un diminutivo del apodo que recibió su padre Javier Hernández Gutiérrez -quien brilló en los Tecos de Guadalajara y disputó el Mundial 1986- por el color verde de sus ojos, similar al de la arveja. El goleador (que juega en West Ham, de la Premier League inglesa) se empeña en no defraudarlos.El Rostov Arena fue testigo de otra de sus obras maestras. Promediaba el segundo tiempo y esa ventaja de 1-0 ante Corea del Sur, el rival más débil del grupo, no parecía suficiente para este México respetable (sin ser un candidato) para acercarse más al soñado pase a los octavos de final tras el impacto del debut, al superar por la mínima al campeón Alemania. La defensa no ofrecía todas las garantías necesarias como para trasladar tranquilidad y los coreanos, limitados en su juego, apostaban furtivamente a un contraataque. México golpeó en el momento justo. Hirving Chucky Lozano, el extremo que sedujo a Barcelona y Real Madrid, se convirtió en una pesadilla. Condujo, se llevó la marca a la rastra y se desprendió de la pelota para que Chicharito Hernández despliegue su talento a pleno. Una frialdad pasmosa para meter uno de sus lujitos: enganche y definición letal con esa clase que enrojece las manos al aplaudir y las gargantas para celebrar el grito de gol.Delirio entre los mexicanos. Chequeaban sus celulares y se veían ahí, arriba del campeón mundial, por encima de otro duro equipo europeo como Suecia (sí, el que bajó a Holanda en la fase eliminatoria y despachó a Italia en el repechaje) y con un pie casi adentro en octavos (lo logrará si suma al menos un punto ante Suecia; será el noveno en sus 15 participaciones) más allá de sufrir por ese zurdazo de Son Heung-Min para clavarla en el segundo palo sobre el cierre.Chicharito Hernández, un goleador notable. (Foto: Reuters).Entre los festejos, Chicharito sabe que acaparará todas las portadas. Su gol le permitió atrapar tres records históricos. Es el máximo goleador del seleccionado, con 50 tantos en 105 partidos. Alcanzó a Luis Pájaro Hernández, con 4 gritos, como el mexicano que anotó más veces en las Copas del Mundo. Además, convirtió por tercer Mundial seguido e igualó a Rafael Márquez (2006 a 2014) y Cuauhtémoc Blanco (1998, 2002 y 2010).“Estoy muy agradecido al haber logrado eso en lo individual. Sería imposible sin un gran equipo, sin todos los compañeros que tuve hace nueve años y el cuerpo técnico, especialmente Osorio, que se merece todo esto. Tenemos seis puntos y hay que seguir con mucha calma; ser ecuánimes y consistentes para ganar el primer lugar del grupo ante Suecia”, dijo.Mirá también México quedó a un paso de la clasificación y llenó de dudas a AlemaniaAtrás quedó la polémica por su festejo de cumpleaños con 30 escorts y en las redes sociales se viralizó su encuentro -previo al Mundial- con un desmotivado periodista, a quien le expresó su confianza: “¿Por qué no podemos ser el Leicester de la Premier o la Grecia de la Eurocopa? Hay lo que hay, iremos a la Copa del Mundo así como estamos y vamos a intentar sacar el máximo provecho. Imaginemos cosas chingonas (valiosas), carajo. ¿Por qué no?¿Por qué no podemos ser primeros en el grupo? No tenemos la plataforma como Alemania, Inglaterra o España ni sus federaciones, pero lo intentaremos”.Ahora fue aun más tajante. “No nos interesan las críticas. Nos quedamos con quienes creyeron y con ellos compartimos esta alegría”, señaló. El Mundial, minuto a minuto (function(d, s, id) (document, ‘script’, ‘scrbbl-js’));

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