Haval H2: el tiempo de la calidad china

La llegada de empresas chinas demoró su desembarco en nuestro país. Salvo por el caso de Chery, que desde 2007 estuvo casi en solitario, hasta que hace tres años comenzó unarribo incesante que hoy contabiliza más de una docena de empresas automotrices chinas.Y una de esas últimas en llegar es Haval, marca especialista en SUV, la arquitectura vehicular de moda en todo el mundo. Por eso probamos el H2, el modelo compacto de la empresa que este año llegó al país.El Haval H2 se ofrece con dos versiones, una con caja manual y la otra con transmisión automática.Esa demora evitó que los primeros modelos que se vendieron sean aquellos que se ganaron la mala reputación por su pésima calidad, algo sí pasó en países vecinos. Pero como sucedió con las marcas japonesas primero y con las coreanas después, la evolución hacia una mayor confiabilidad y una percepción de calidad de los vehículos chinos era inevitable. Y sucedió rápido.Mirá tambiénSegundo semestre: los autos que restan venir en 2018El Haval H2 es un ejemplo concreto. Llega para competir en uno de los segmentos más exigentes, que viene dominado por el Ford EcoSport desde que existe. Esta categoría está repleta de opciones y el modelo de la marca china aterriza con una buena propuesta desde lo estético.La suspensión trasera independiente es clave para ofrecer un gran confort de marchaSi bien su figura no se sale de un molde tradicional en cuanto a proporciones y trazos, su presencia se muestra sobria y elegante. Pero, principalmente, con una muy buena imagen que inspira calidad. El detalle de sofisticación lo dan sus tiras de LEDs en cada extremo del paragolpes delantero y las luces de posición y de giro, que bordean los bordes inferior y externos de los faros y que están compuestas por 15 diodos cada una.En algunos mercado se ofrece 4×4 pero acá sólo llega con tracción delantera.Es llamativo, aunque comprensible por ser una marca desconocida en nuestro mercado, que el emblema de la empresa, que es directamente la palabra Haval, aparece cinco veces sobre la carrocería: trompa, en cada lateral y dos veces en el sector trasero.Por dentro la sorpresa es mayor, especialmente por el preconcepto que se tiene de los modelos que provienen de China, algo que, insistimos, viene cambiando muy rápido. La primera impresión es de un interior elegante, con una buena terminación y con materiales de calidad. Y al subirse e inspeccionar más de cerca, todas esas presunciones se confirman.Las luces de LED le dan un toque de sofisticación a un estilo más bien sobrio.Toda le parte superior de la plancha de a bordo es de plástico blando (inyectado). Los paneles rígidos que decoran la plancha, la consola central o los bordes símil metal que bordean las salidas de la ventilación, por ejemplo, están bien encastrados y presentan una buena terminación.Mirá tambiénAutos eléctricos: Lifan quiere traerlos a Argentina, “pero dependemos del gobierno”Las costuras de la imitación de cuero que recubre el volante, sectores de la contrapuerta o los asientos están muy bien logradas. Las perillas y los botones en general ofrecen una buena resistencia que dan idea de elementos resistentes.Mirá tambiénPrefectura incorporó una Ferrari a su flota de patrullerosUn argumento que tuvieron siempre las empresas chinas fue su nivel de equipamiento. Y este caso no es la excepción. En materia de seguridad se destacan sus 6 airbags, el control de estabilidad, indicador de presión de neumáticos y un control de descenso en pendiente, entre otros.La calidad percibida del interior es superior al promedio de su segmento en nuestro país.Mirá tambiénCuáles son los diez vehículos más elegidos por los argentinos en 2018Sin embargo, y a pesar de tener una pantalla táctil de consola central, carece de navegación satelital y no tiene sistemas para “espejar” el teléfono celular. Para tenerlo hay que pagar US$ 1.100 por otra pantalla de 10 pulgadas.Completa información da el tablero gracias a indicadores tradicionales y un display digital.Llama la atención la cámara de punto ciego. Está ubicada sobre el espejo retrovisor derecho y se activa con un botón en el volante. Lo curioso es que sólo funciona hasta los 15 km/h y enfoca hacia la rueda delantera, no hacia atrás como la mayoría de este tipo de asistentes. Su uso queda reservado casi exclusivamente para una maniobra de estacionamiento.Mirá tambiénGeely, la marca china que apuesta a la calidadMecánicamente no desentona con todo lo que insinúa desde su presentación. Viene con un motor naftero de 1.5 litros, con inyección directa de combustible y un turbo de geometría variable, que entrega una potencia de 141 caballos de fuerza y un torque de 210 Nm.La cámara de punto ciego del lado derecho sirve casi exclusivamente para una maniobra de estacionamiento.Mirá tambiénAnalizan reducir a la mitad el impuesto para los autos cero kilómetro que llegan al país desde EuropaResponde muy rápido a bajas vueltas, lo que lo hace ideal para el tránsito urbano. Sin embargo, en el rango medio, pierde un poco la energía que traía hasta ese momento, lo que obliga a la caja automática de seis marchas a bajar dos o hasta tres velocidades si la demanda de aceleración es grande.La calidad interior también se aprecia en la solidez de los botones y las perillas.Mirá tambiénHizo historia: Aseel Al-Hamad es la primera mujer saudí en conducir un Fórmula 1El confort de marcha es otro punto alto. Demuestra fortaleza al andar, inclusive en terrenos desparejos. La suspensión trasera independiente es gran responsable de la sensación de seguridad que brinda, a pesar de una inclinación de carrocería marcada a la hora de doblar rápido. La dirección muestra una asistencia exagerada, lo que la vuelve un poco lenta.Como en otros marcas chinas, el nivel de equipamiento es un argumento de ventas.Mirá tambiénLos chinos quieren a Mercedes-BenzLa gran contra que le surgió al H2 por estos días es el precio del dólar. Tomando un valor de $ 28 por cada unidad de la moneda estadounidense, el precio de la versión Luxury ascendía a los 839 mil pesos (la versión de entrada, $ 714.000).Los neumáticos son de 18 pulgadas, pero la rueda de auxilio es de uso temporal. Así y todo, el baúl es chico.Esto lo deja muy por encima de sus rivales. Pero habrá que esperar para ver cómo se acomodan los precios y allí ver en dónde queda posicionado este Haval. Buenos argumentos le sobran.

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