Kylian Mbappé, el futuro rey del fútbol: a sus 19 años eclipsó a Messi e ilusiona a Francia con ganar el Mundial

Mientras que el Mundial de Rusia 2018 posiblemente sea la última cita mundialista en la que coincidan Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, las dos grandes figuras que eclipsaron el planeta fútbol en los últimos 15 años, parece ser también la pista del despegue definitivo de los grandes emergentes del nuevo fútbol como es el caso de uno de los que se perfila como sucesor en el trono del fútbol mundial: Kylian Mbappé.Ronaldo, a sus 33, ha convertido cuatro goles en tres partidos y es el encargado de darle vitalidad al combinado luso pero llegará con 37 años a Qatar 2022. En tanto Messi, quien brilló contra Nigeria, podría cumplir 35 en plena disputa de ese torneo. Detrás de ellos asoma la figura de una joven estrella surgida en los suburbios de París que está dispuesto a pelear por la herencia con el brasileño Neymar, compañero suyo en el Paris Saint Germain.Mbappé fue el factor más determinante de Francia en el triunfo ante la Argentina en los octavos de final. Su fútbol eléctrico fue apabullante para la defensa argentina. A pura velocidad, generó el penal que puso a Francia en ventaja a pocos minutos de comenzado el encuentro. Y cuando el partido estaba empatado convirtió dos goles y selló la victoria por 4-3.Los inicios de Mbappé, el heredero del tronoDías antes de la Noche Buena de 1998, pocos meses después de que Francia alzara la Copa del Mundo en su propio país con una espectacular actuación de Zinedine Zidane en la final ante Brasil, nació en Mbappé en la localidad de Bondy, a las afueras de París. El deporte está en su ADN. Su padre, Wilfried, fue entrenador de fútbol base y su madre, Fayza, fue jugadora profesional de handball. Desde pequeño mostró cualidades asombrosas y no pudo evitar las comparaciones con Thierry Henry. Tenía innumerables puntos en común con el jugador que brilló en el Arsenal FC y el Barcelona: ambos se criaron en la Banlieue de París, los dos pasaron por la prestigiosa academia de  Clairefontaine y se dieron a conocer al mundo con la camiseta del AS Mónaco.El 2 de diciembre de 2015, Mbappé se convirtió en el jugador más joven en debutar con el club del Principado. Tenía solamente 16 años y 11 meses pero ya causaba sensación con su velocidad, sus regates insolentes, su fuerte pegada y su pasmosa madurez. Fue la gran figura en la obtención de la Liga francesa en la temporada 2016/17, donde el Mónaco cortó la hegemonía del PSG, que llevaba cuarto títulos seguidos en Francia. Sus actuaciones lo colocaron el mira de los clubes más grandes del mundo.Real Madrid, Barcelona, Manchester United y otros gigantes europeos posaron sus ojos sobre él pero fue el París Saint Germain quien usó su poderío económico para ficharlo en el mismo mercado en el que pagó 222 millones de euros por Neymar.Un príncipe ansioso por ser rey del fútbol mundialNeymar decidió irse del Barcelona FC para salir de la sombra de Messi y convertirse en el mejor del mundo, pero su temporada fue interrumpida por una lesión y el rol de líder quedó en manos de Mbappé, quien se pensaba que estaría bajo el ala del brasileño pero tuvo que tomar el papel principal. Con un perfil más bajo y manteniéndose fiel a su estilo dinámico, el francés llegó al Mundial como figura del PSG. La número 10 de Les Bleus que supieron vestir Platini y Zidane pasó a ser suya y las esperanzas de todo un país recayeron sobre sus hombros.En la fase de grupos no tuvo actuaciones descollantes, tampoco su equipo. Había convertido el gol del triunfo 1-0 ante Perú y no mucho más pero en los octavos de final se lució. La poca solidez del funcionamiento de la Argentina, que tuvo una de las defensas más endebles del torneo, le dieron el pie para demostrar  que puede ser determinante con sus irrupciones más meteóricas. Apareció en los momentos justos e hizo la diferencia en el final. Su equipo empataba un partido que merecía ganar y había riesgo de que el nerviosismo les juegue una mala pasada, pero antes de que comenzara el incendio, Mbappé ya estaba listo para el rescate.Nadie pudo detenerlo, no hubo forma. Intervino poco pero siempre generó algo positivo. Los únicos dos remates suyos terminaron en goles y le sirvieron para, a los 19 años y 6 meses, convertirse en el jugador más joven en anotar al menos dos goles en un Mundial desde que Pelé lo hizo ante Suecia en 1958 (17 años y 8 meses). Mbappé está llamado a ser la gran estrella mundial del futuro, y el reinado que iba a caer en manos de Neymar ahora puede ser más corto de lo previsto. Con tan solo 19 años, el joven francés está demostrando en Rusia que el traje de príncipe empieza a quedarle chico y que tiene todo lo necesario para usar la corona que durante una década se disputaron Messi y Cristiano.MÁS SOBRE ESTE TEMA:La diferencia de velocidad entre Mbappé y la defensa argentina, foco de los memes en los redes

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