La vieja camiseta de la Selección argentina, su cábala desde el Mundial ’78

El campito del barrio San Miguel de Burzaco. Los amigos de la infancia. Lo feliz que podía llegar a ser sólo con una pelota. El grito de Marcos Rojo en el segundo gol contra Nigeria con Messi colgado en sus hombros… Todo esos sueños de ayer y hoy se le vienen a la mente a Omar Olmedo cuando contempla su celeste y blanca, la camiseta de la Selección argentina que tiene desde el Mundial del ‘78 y que es su cábala hasta el día de hoy.Omar tiene 53 años. Nació y se crió en Burzaco, en Almirante Brown, pero desde que se casó vive en Monte Grande. La zona Sur siempre fue su casa, y se le hace imposible recordar sus años de juventud en el barrio sin pensar en el fútbol.Hoy, al hombro. Como la camiseta encogió con los años, Omar la usa colgada para ver los partidos.“La pelota era todo para nosotros. Los que jugábamos en el campito del barrio San Miguel éramos como hermanos, nos criamos prácticamente juntos”, relata, conmovido.Mirá tambiénLa Selección Argentina se juega ante Francia su futuro en el Mundial con una apuesta sorprendenteA pesar de los resultados de Argentina en los últimos 40 años, su camiseta siempre va a ser un recuerdo especial y seguirá usándolo como cábala.La camiseta y su primera postura, allá por el año 1978. Omar se mantiene fiel a su prenda favorita.Cuando tenía 14 años, tomó un tren desde Burzaco hasta Constitución con sus amigos, con la ilusión de comprar un juego de camisetas para todo el equipo. “No sé de dónde había salido el dato de que ahí eran más baratas. Hicimos rifas y hasta vendimos huesos para juntar la plata”, rememora Omar, hincha fanático de Boca Juniors.“Los números los pusimos nosotros después. Eso me quedó grabado”, añade el hombre, que actualmente trabaja como escenógrafo en televisión.Mirá tambiénDe México 86 a Rusia 2018, las cábalas más curiosas de los técnicos de la selección argentinaDe mangas largas, cuello blanco, hecha de piqué y con el 4 en la espalda, Omar asegura que eligió ese número, no por Daniel Bertoni que usaba la 4 en ese momento, sino porque siempre jugó en esa posición. Más allá de eso, lo cierto es que la casaca de Omar sobrevivió miles de partidos y ya se volvió inmortal.“Cada vez que miro la camiseta es como volver el tiempo atrás. Se me vienen a la mente mis amigos Lula, ‘la Gata’ Alcides y los hermanos Galleta. A todos los sigo viendo, pero sin dudas no tan seguido como en ese entonces”, expresa.La camiseta de Omar, siempre junto a la Selección.La celeste y blanca de Omar es, además, un símbolo de otra época, un pedazo de tela que transporta a aquellos años en los que salir a jugar a la calle era el pasatiempo habitual de los pibes.“Creo que en parte la sigo guardando porque me hace pensar en las cosas que se hacían antes y ya no se pueden hacer más. Me acuerdo que éramos muy felices con cosas sencillas. No teníamos ni juguetes, pero en ese momento ni me daba cuenta”, sostiene Omar, que disfruta de ver los partidos de la Selección junto a sus cinco hijos: Valentina, Amparo, Erika, Ramón y Elena.Mirá tambiénLa FIFA pidió a Diego Maradona que sea respetuoso en los estadiosY, como no podía ser de otra forma, la camiseta de piqué también está presente em cada partido que juega la Selección, colgada en su cuello porque, claro, ya no le entra.“Vos la mirás y es chiquita, está un poco vieja. Pero para mí es la única, nunca compré otra camiseta argentina. La quiero mucho porque es lo único que tengo de cuando era chico. La guardo, la cuido, la toco todo el tiempo”, manifiesta.La camiseta tiene el 4, no por Daniel Bertoni, quien llevó ese número en Argentina ’78, sino porque Omar juega de lateral derecho.Luego de los tropiezos de la Selección en los dos primeros encuentros de la fase de grupos y de la montaña rusa de emociones que generó el partido contra Nigeria, Omar desborda emoción.Mirá tambiénLionel Messi ya tiene a su familia en Rusia: Antonela Roccuzzo llegó a Kazán con sus hijos“Ahora estamos todos felices y vamos con toda la fe para el sábado. Mi camiseta estuvo presente en el partido del martes y va a estar también el sábado, desde ya, pase lo que pase. Ahora que se venga Francia. Los esperamos”, se entusiasma.

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