Crítica de “La omisión”: Paula, para nada cautiva

Así como El azote transcurre en las afueras de Bariloche, otro estreno nacional se sitúa en el frío del sur argentino, más precisamente en Ushuaia. Allí Paula (Sofía Brito) se ha instalado para ganar cierta cantidad de dinero. Trabaja en un hotel, y aunque está distanciada de su pareja (que trabaja en Río Grande) y no puede estar siempre con la hijita que tuvieron juntos, la idea es precisamente conseguir plata para estar juntos, partiendo de viaje hacia Canadá, donde unos parientes de Diego (Pablo Sigal) están viviendo.Paula quiere aprovechar los meses de actividad turística, por eso trabaja limpiando habitaciones de hotel y también como guía turística.

La omisión tiene a Paula como protagonista casi absoluta. Tiene sus temores, tiene sus días, tiene sus momentos de alegría, pero muchos más de preocupación.El director Sebastián Schjaer, que debuta en la realización luego de haber presentado varios cortometrajes en el Festival de Cannes, por momentos desconcierta al espectador -y lo bien que lo hace- con las decisiones que toma Paula. Por ejemplo, con Manuel (Lisandro Rodríguez), un fotógrafo que evidentemente siente algo por ella: si Paula accede a estar con él, lo hace luego de un pedido que también descoloca a quien está siguiendo la historia.Es que Paula es casi una caja de sorpresas. Un personaje así es casi soñado para cualquier actriz, y Brito (vista en Los salvajes) ha sabido aprovecharlo.Es atractivo cómo Schjaer ha trabajado los interiores y exteriores, aprovechando el paisaje nevado, la introspección de los personajes, el sentirse cobijado o a la intemperie. Por eso, cada decisión que toma Paula, cada dirección a la que se dirija irá marcando no el rumbo, pero sí el estilo de La omisión, una película también de una factura técnica encomiable.”La omisión”Muy buenaDrama. Argentina/Holanda/Suiza, 2018. 90’, SAM 16. De: Sebastián Schjaer. Con: Sofía Brito, Lisandro Rodríguez, Pablo Sigal. Sala: Sala Lugones.

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