China intenta formar futuros comunistas

Por JAVIER C. HERNÁNDEZBEIJING — La democracia. ¿Es efectiva o imperfecta? ¿Funcionaría en China?Debatan.

Xi Liuchang, una estudiante de posgrado en Beijing, lidera un debate sobre la democracia en la universidad (Giulia Marchi para The New York Times).

Ésas fueron las instrucciones del profesor una mañana reciente cuando 17 estudiantes universitarios se reunieron en la Universidad Tsinghua, en Beijing, en el marco del curso “El pensamiento de Mao Zedong y el sistema teórico del socialismo con características chinas”, que forma parte de un régimen de educación ideológica exigido por el gobierno chino.Los estudiantes lucían tatuajes de dragones y camisas irreverentes —una decía “Trastorno Obsesivo Compulsivo” en la espalda— y jugaban sangrientos videojuegos de tiros en sus teléfonos antes de la clase.Pero adentro de la aula 106-B, se hacían eco de la línea del partido.“Hemos aprendido que la democracia simplemente no puede durar mucho aquí”, dijo Zhang Tingkai, estudiante de arquitectura de 19 años, al describir la incertidumbre de la Revolución Cultural bajo Mao.“Fácilmente puede convertirse en populismo”, comentó Mao Quanwu, un alumno de ingeniería de 20 años, “como lo que está pasando en Taiwán”.La uniformidad de opinión probablemente habría agradado a los líderes del Partido Comunista, que a menudo despotrican contra los peligros del liberalismo estilo occidental. Pero los retos que enfrenta el partido mientras busca inspirar a una nueva generación de comunistas son claros. Aunque los alumnos elogian públicamente las clases ideológicas como ésta, en privado muchos dicen que las encuentran aburridas e irrelevantes, propagandistas hasta el aturdimiento —y sólo participan a regañadientes.Los cursos, algunos de los cuales existen hace décadas, son más importantes que nunca para el presidente Xi Jinping y el partido.Aunque el énfasis en Mao evoca períodos turbulentos de la historia china, muchos en el país aún lo ven como un héroe. Algunos elementos de su filosofía, como el recelo hacia las ideas extranjeras y los llamados al poder centralizado, ayudan a dar legitimidad a la agenda de Xi.Así que bajo presión de Xi, los profesores trabajan para hacer que las clases ideológicas sean más relevantes para los estudiantes.En el aula de Beijing, los estudiantes pudieron recitar los puntos importantes de las conferencias al ser presionados por Xi Liuchang, el alumno de posgrado que supervisaba el debate.Algunas preguntas sobre los puntos más finos de las teorías de Mao fueron recibidas con largos silencios. Algunos estudiantes reconocieron abiertamente que no se habían preparado.Dentro del Partido Comunista hay profundas ansiedades sobre la “pureza ideológica” de esta generación de alumnos universitarios, que tienen sólo una conexión tenue, a través de sus padres y abuelos, a la era de Mao y los ideales de la revolución. Los medios estatales los han descrito como demasiado independientes y apáticos.Los estudiantes ahora deben completar hasta cinco cursos para graduarse, incluyendo una clase sobre marxismo, una sobre moralidad, un curso de historia china moderna, y “educación sobre situaciones y políticas”, una exploración de temas actuales como la disputa territorial en el Mar de China Meridional y las políticas concernientes a las minorías étnicas.La administración de Xi ha reprendido a las universidades, incluyendo Tsinghua, su alma máter, por ser demasiado laxas, y el gobierno ha enviado inspectores para desalentar las críticas contra el Partido Comunista en los campus.Los funcionarios han exhortado a los profesores a replantear cómo enseñan la ideología, advirtiendo que los alumnos no están dispuestos a escuchar “teorías muertas”. Algunas universidades empiezan a ofrecer clases sobre la propia visión mundial de Xi, conocida como el “pensamiento Xi Jinping”.Afuera de la ventana de un salón de clases, una banderola de propaganda grande y roja que colgaba del costado de un edificio exhibía una de las frases favoritas de Xi, un recuerdo de la misión y la omnipresencia del partido.“Trabajen duro para lograr el gran éxito del socialismo con características chinas en la nueva era”, rezaba.© 2018 The New York Times

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