La Superliga quiere sancionar a Huracán por el pésimo estado del campo de juego de su estadio

“¿Cómo pueden tener la cancha así? ¡Está peor que un potrero!”. El intercambio de Whatsapp entre dos importantes directivos de la Superliga describe a la perfección el escozor que causó el estado del campo de juego de Huracán. Tanta indignación provocó que Mariano Elizondo, CEO de la nueva estructura profesional, no esperó a que terminara el primer tiempo del partido ante River y se comunicó con los abogados del organismo. La idea es castigar al club de Parque Patricios con una fuerte sanción económica. El campo de juego del estadio Tomás A. Ducó presentó condiciones lamentables en el debut del campeonato: las áreas desparejas, parches de color verde flúo, pozos y la medialuna y el círculo central dibujados grotescamente. Y en la Superliga consideran que no tienen excusas económicas. El incremento en materia de derechos televisivos pasó de 65 a 100 millones de pesos, ganados en buena ley por la gran campaña que hizo el Globo.

Scocco salta a Araujo. Jugar por abajo fue muy difícil (Marcelo Carrroll).

Por otro lado, cuando Argentina realizó el entrenamiento abierto antes del Mundial, Huracán recibió una advertencia. Aquella mañana en la que Lionel Messi pisó el Ducó, se lesionó Marcos Acuña. En los medios internacionales hubo críticas. Recibir al mejor futbolista del mundo en un estadio que a esa altura ya parecía tierra arrasada no era una buena imagen para la Selección. Mucho menos, para el club.

Antes de partir hacia Rusia, la Selección se entrenó en el Ducó y ya el campo estaba en muy mal estado (EFE).

En junio, Alex Cattáneo, a cargo del mantenimiento del campo de juego, avanzó con la nivelación de la superficie en varios sectores de la cancha. En especial, sobre las áreas, que tienen lomadas. Se trabajo en el drenaje con la instalación de doce grifos y quedó el resembrado para la última etapa. No prendió el pasto de invierno. “Contra Banfield, la cancha estará en perfecto estado”, declaró Cattáneo, integrante de la Subcomisión de Estadio. “Desde el domingo estamos haciendo lo posible para sacar adelante el campo de juego. Está claro que no es una buena imagen para el club. Tenemos un problema con el suelo que no pudimos resolver. Hubo siete recitales de La Renga y el césped no se recuperó”, admitió Luis Sasso, vicepresidente de Huracán, en diálogo con Clarín. Aunque esos conciertos, hay que decirlo, fueron en agosto del… ¡2017! Sasso, de todos modos, cree que no corresponde una multa para Huracán. “Hay tantas cosas que se hacen mal en la Superliga, por ejemplo, los criterios de los árbitros. A la mañana vi un partido en el que no se cobró un penal y a la noche fuimos perjudicados en una jugada similar. ¿Y las colchonetas en los estadios? ¿Y los barras?”, ironizó el dirigente quemero. Y agregó: “Todo se potenció porque el rival era River. Yo lo escuché a Gallardo y no es excusa. Ellos jugaron mal porque nuestro equipo no los dejó imponer su fútbol”.

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El artículo 53 b del Reglamento de Licencias sobre campo de juego hace referencia a “cumplir con las especificaciones determinadas en el Reglamento de Competencias de la SAF”. Las propias normativas de la Superliga se complementan con todo el Reglamento General de AFA. Y en el inciso 1.2 del artículo 74 remarca especificaciones de las características topográficas de los terrenos.En las oficinas de Puerto Madero, donde funciona la Superliga, el Departamento de Licencias abrió un expediente a la espera de una carta de las cadenas de televisión que se encargan de la transmisión de los partidos. A sus directivos tampoco les gustó el campo de juego. A fin de cuentas, la imagen es todo. Y el césped del Ducó está lejos de la pretensión de una Liga de élite que busca ser vendida al exterior.

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