La metamorfosis de Rafael Santos Borré: de “carísimo” para River a principal delantero para Marcelo Gallardo

El colombiano nació el 15 de septiembre de 1995 en Barranquilla (Foto: AFP)Cuando llegó a River, hasta la prensa tuvo que recurrir rápidamente a Google para saber algo de él. Rafael Santos Borré desembarcó en el Monumental siendo poco menos que un desconocido para el fútbol argentino: debutó en Deportivo Cali con 17 años; luego pasó al Atlético de Madrid, donde no llegó a debutar de manera oficial; y el club español lo cedió a préstamo primero a Deportivo Cali y luego a Villarreal.En agosto de 2017, los hinchas de River reaccionaron con una mezcla de malestar y asombro cuando se enteraron de las condiciones de su llegada: el club pagó 3.500.000 euros por la mitad de su pase, y Atlético de Madrid puso una cláusula por la cual el club de Núñez está obligado a abonar otros 3.500.000 euros para quedarse con un 25% más de sus derechos económicos en caso de que no logre venderlo en 14.000.000 de esa moneda o en un monto superior antes de enero de 2019. Lo que parecía una operación carísima y poco conveniente para River, se transformó en un pase mucho más razonable luego de las grandes actuaciones del colombiano durante este año. Y ni hablar si se repara en la capacidad de reventa del nacido en Barranquilla el 15 de septiembre de 1995.Su primer semestre con la camiseta de la banda roja lo encontró con 21 años y un nivel de juego que generaba pocas expectativas. La imagen que dejó entonces estuvo lejos de ser auspiciosa: pocos goles, escaso protagonismo. Y un dato puntual resume cómo lo tenía visto Marcelo Gallardo hace un año: en la aciaga noche en la que River quedó eliminado en las semifinales de la Copa Libertadores ante Lanús, tras estar 3 a 0 arriba en el global de la serie, el Muñeco optó por poner a un defensor con buen juego aéreo (Alexander Barboza) en lugar de él para ir sobre el final por el gol que le diera a su equipo el boleto para la instancia decisiva del certamen.En la intimidad del plantel de River cuentan que Borré hizo un quiebre durante la pretemporada que el plantel realizó a principios de año en Miami. Tras comprender que Marcelo Gallardo pretende contar con delanteros que anoten goles, pero que también se esfuercen para recuperar la pelota, el colombiano comenzó a mostrar en Estados Unidos una versión más agresiva, más compenetrada; en fin, de mayor compromiso con el equipo. Y comenzó a hacerse un lugar con el gol que valió la victoria 1 a 0 sobre Boca, en el único Superclásico amistoso del verano, el 21 de enero en Mar del Plata.Borré empezó a sumar puntos en la consideración del técnico, aunque era consciente de que la tenía difícil: por delante de él estaban el recién llegado Lucas Pratto, cuyo pase le costó a River 11.500.000 euros; Ignacio Scocco, el goleador del último semestre de 2017; y Rodrigo Mora, quien dejó atrás su lesión en la zona lumbar.Después de alimentar su crecimiento a fuego lento pero sin pausa, Borré consiguió en el último mes lo que parecía imposible: transformarse en el principal delantero del equipo, incluso por encima de Pratto, Scocco y Mora. Hoy es una fija, por goles y por rendimiento, incluso por encima de los otros tres delanteros con que cuenta el técnico. Esfuerzo, movimientos inteligentes, voracidad, diagonales incisivas, capacidad goleadora. Todos esos atributos lo ungieron titular y lo llevaron a ganarse infinidad de aplausos de parte de los hinchas, que valoran sobremanera su levantada futbolística y su generosidad a la hora de brindarse por el equipo.Borré se transformó en un guerrero que juega al límite del reglamento pese a que tiene un físico más bien pequeño: mide 1,74 y pesa 71 kilos. Guapo, va al choque, pelea, lucha de igual a igual ante defensores de mayor porte. También dejó de caer tan seguido en offside, una costumbre que le ponía los pelos de punta a Gallardo.Además de todo eso, comenzó a anotar con frecuencia hasta llegar a un promedio de gol más que interesante: 12 goles en 2.142 minutos, divididos en 48 encuentros oficiales, de manera que su promedio es de un gol cada 178 minutos. Un grito cada casi dos juegos, en definitiva.ASí celebró su gol ante Independiente, el 3-1 que selló el pasaje de River a semifinales de la Copa Libertadores (Foto: AP)Borré convirtió en los últimos dos partidos de River: el 3 a 1 ante Independiente, que lo depositó en las semifinales de la Copa Libertadores, y la victoria por el mismo marcador frente a Sarmiento de Resistencia, que clasificó al equipo a la misma instancia en la Copa Argentina.Todo parece indicar que ya tiene poco menos que asegurado un lugar entre los once en el choque de ida ante Gremio, el martes 23 en el Monumental, por las semifinales de la Libertadores. Y mientras los dirigentes de River evalúan la ingeniería económica para pagarle al Atlético de Madrid 3.500.000 de euros antes de fin de año que le permitan contar con el 75% de su pase, la sensación es que su permanencia como titular dependerá exclusivamente de que mantenga su elevado nivel actual.SEGUÍ LEYENDO:La fuerte crítica de Ruggeri a Pavón y Armani por no viajar con la SelecciónEl VAR de Infobae: el error en el penal en River-Sarmiento, el offside “de cámara” en Boca-Racing y la intolerancia

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