En septiembre, una persona necesitó $438 para comprar un kilo de carne, pan, leche y queso

De los cuatro alimentos analizados, el pan es el producto con mayor carga impositivaCon el objetivo de contribuir a la transparencia y a reducir la desinformación sobre cómo se conforman los precios de alimentos básicos de la canasta alimentaria, la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), elabora indicadores de precios para leche, queso cremoso, carne bovina y pan.De acuerdo a los resultados del reciente informe, desde FADA consideran que el aumento del dólar agudizó la situación por la que atraviesa el sector tambero y también el feedlot, producto del aumento de los insumos. Al respecto, Natalia Ariño, economista de la Fundación, resaltó: “El efecto del aumento del dólar de los últimos meses impactó en todas las cadenas, fundamentalmente en sus estructuras de costos, ya sea porque los insumos de la actividad requieren productos que necesariamente están atados al dólar, como maíz, soja o trigo utilizados en la producción de tambos, feedlots, harinas y pan”.Al hacer un repaso producto por producto, el informe muestra que en septiembre, el precio del sachet de leche se multiplicó por 3,31, desde que la leche sale del campo hasta que se vende al público; el valor del queso  por tres; el precio de la carne vacuna por 3,3 desde el ternero hasta la venta al mostrador, y el valor del pan por 5,9 desde que el trigo sale del campo hasta que se transforma en pan y se vende al público.Teniendo en cuenta la última devaluación y el impacto de la misma en la inflación, las estimaciones de FADA sostienen que durante el mes de septiembre una persona necesitó  $438  para comprar un kilo de carne vacuna ($170,03), un kilo de pan ($60,40), un kilo de queso cremoso ($181,37) y un litro de leche ($26,20)””Doble impacto negativo”La formación del precio del sachet de leche toda la cadena láctea presenta un resultado negativoUna vez más, la lechería mostró datos alarmantes, debido a que en septiembre toda la cadena láctea presentó un resultado negativo global de -$3,48 por litro, con la producción perdiendo -$2,23 por litro y el supermercado -$1,04 por litro. “El tambo ni siquiera alcanzó a cubrir sus costos operativos, y el comercio presenta una pérdida de $0,20 por sachet de leche”, comentaron  desde FADA, y agregaron, “el productor recibió en el mencionado mes por litro de leche 0,20 USD, y en mismo mes del año pasado su valor era de 0,33 USD. Esto significa que el precio al tambero cayó 39% en un año en dólares”.En septiembre, en promedio, la leche tuvo un valor de $26,19 por litro. De este precio, el tambo representó el 29,2% del precio total (%7,64), la industria el 29,3% ($7,68), el comercio el 16,6% ($4,35) y los impuestos el 24,9% ($6,52). Desde que salió del tambo hasta que llegó a la góndola, el precio se multiplicó por 3,31.Según el indicador, del precio final pagado por el consumidor, el 88,4% son costos, el 24,8% comprenden impuestos y -13,3% son pérdidas. En este sentido, ejemplifican que el productor tambero debe vender 3,31 litros de leche para comprar un sachet en el supermercado.Por su parte, el queso cremoso en septiembre tuvo un precio de $181,37 por kilogramo, del cual, el tambo explica el 32,4%, la industria el 14,9%, el comercio el 24,5% y los impuestos el 28,2%. Si bien la cadena del queso presenta un resultado negativo de $14,60 por kilo de queso cremoso, y como en el caso de la leche, el tambero sigue perdiendo. No obstante, los analistas resaltan que al ser un producto de mayor valor agregado los otros dos eslabones ganan.Frente a este escenario, David Miazzo, economista jefe de Fada,  en diálogo con Infobae, explica: “En la economía argentina actual se da una combinación de alta presión tributaria, el famoso costo argentino y la inflación. Todo eso hace engrosar la estructura de costos y genera un doble impacto negativo: el consumidor paga caro los productos con relación a su ingreso, a pesar que han quedado baratos medidos en dólares luego de la devaluación, y al mismo tiempo, el productor en muchos casos pierde dinero”.Para ejemplificarlo, se refirió al sector lechero y señaló que “muchos tambos pierden cerca de $2,00 por cada litro que producen, mientras que al consumidor en el otro extremo de la cadena, le cuesta adquirir estos productos”.El consumidor paga hasta 32% de impuestosLa cadena de carne bovina presenta una ganancias mínimas del 1% del valor finalEn lo que se refiere a la carne, en septiembre tuvo un precio promedio de $170,03, de este valor que se paga en el mostrador, el 69% son costos de la cadena, el 29,8% impuestos y el 1% ganancias. No obstante, advierten que el feedlot sigue con déficit, por el impacto de los precios de sus insumos básicos para la alimentación. En relación a la carga impositiva, desde FADA indican que el 75% de lo recaudado queda en manos de nación, el 21% en provincia y el 4% en municipios.En el caso del pan, de acuerdo al INDEC el pan francés en septiembre tuvo un precio de $60,40 por kilogramo. Según la fundación, de ese precio, el trigo representa el 13% ($7,86), el molino el 5,6% ($3,41), la panadería el 49,2% ($29,70) y los impuestos el 32,2% ($19,43).Como se puede observar, la panadería es el eslabón donde se produce el mayor salto de valor en la cadena de trigo-pan. Al respecto, la economista Ariño aclara que se da fundamentalmente por dos razones: “La primera, es que se realizan dos actividades, producción y venta por menor, es decir que hay dos eslabones fusionados; la segunda, es que tiene escalas sustancialmente menores a los eslabones anteriores (producción primaria y molino), por lo que tiene costos unitarios mayores”.Por último, vale mencionar que el consumidor al llegar a la panadería, del precio final pagado, el 54,6% son costos, el 32,2% impuestos y el 13,2% ganancias.

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