Estudiantes sin fondos, inmigrantes en el limbo y refugios cerrados: el “shutdown” en EE.UU. se convirtió en un caos

El cierre del gobierno de Estados Unidos cumplió 28 días. Arrancó el 19 de diciembre y ya es el más largo de la historia. Unos 800 mil empleados no cobran sus sueldo. Y si bien ese sería el más grave de los problemas, hay otros aún igualmente preocupantes. Los centros de asistencia para mujeres abusadas o golpeadas están cerrados. Los estudiantes no reciben fondos para pagar sus cuotas universitarias. Y los parques nacionales están sufriendo graves daños. Y la lista sigue.”Estoy viendo las noticias cada 10 minutos rezando porque algo suceda, porque no podemos aguantar más”, dijo entre lágrimas Carrie Wilder, madre soltera y empleada del gobierno desde hace once años.En medio de la angustia de la gente que no cobra pero que al mismo tiempo debe seguir trabajando como por ejemplo los controladores áereos, el presidente Donald Trump compartió un anónimo artículo de opinión a principios de esta semana, donde criticaba a los empleados estatales por quejarse de su pérdida de salarios.Worth the read. I’m A Senior Trump Official, And I Hope A Long Shutdown Smokes Out The Resistance https://t.co/6ahfOlyl5K via @dailycaller— Donald Trump Jr. (@DonaldJTrumpJr) 14 de enero de 2019

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El autor del artículo, que afirma ser un miembro importante de la administración de Trump, dijo que los trabajadores federales que se quejan merecen perder sus puestos, y agregó que espera que el “largo cierre termine con la resistencia (contra el gobierno de Trump)”. Según una encuesta del Washington Post-ABC News más de la mitad de los estadounidenses (53 por ciento) responsabiliza al presidente y al partido republicano por el cierre del gobierno y sus consecuencias.Según la misma encuesta, la mayoría de los estadounidenses también rechaza el argumento de Trump para el cierre. El presidente exige al Congreso más de U$S 5.000 millones para financiar la construcción de su muro fronterizo con México. Los líderes demócratas responden que no aprobarán gastar más de U$S 1,3 mil millones en seguridad fronteriza.Cumplidos 28 días de cierre, la situación no parece que vaya a terminar pronto. Pero no solo 800.000 empleados federales se quedaron sin trabajo, sino que además el presidente se quedó sin jugar al golf durante más días que nunca antes en su presidencia. Hipoteca o pañalesLos problemas por el “shutdown” son tan grandes que el tema ya es trending topic y tiene su propio hashtag en Twitter: #ShutdownStories (historias del shutdown). I can’t “get another job” during the shutdown–my agency requires pre-approval to do other work. Trying to stay upbeat and hang on. #ShutdownStories— Alice Diamond (@alikid) January 6, 2019
I’m a NASA Postdoctoral fellow, and as of tomorrow the funding for my program lapses. I am not permitted to obtain *any* other source of income, otherwise my (non-immigrant) visa is void – really hoping the shutdown ends soon #ShutdownStories— Robert Emberson (@RobertEmberson) January 17, 2019
Last quarter of my anti-depressants. Had to wean myself off. I’m an IRS new hire and the shutdown means my health insurance hasn’t been processed. I can’t renew my prescriptions. I am unable to pay my bills. Help at https://t.co/1ldxQLdwPR #ShutdownStories pic.twitter.com/Tv9FTr61of— Jazz (@inbaddreams) January 14, 2019
Una empleada del Departamento del Interior con diabetes tipo 1 dijo a NBC News que tuvo que racionar su insulina porque no puede pagar los honorarios por el servicio médico y está buscando otras formas de cubrir sus facturas. Un empleado de Aduanas y Protección Fronteriza le dijo a Detroit Free Press que ahora tiene que decidir entre comprar pañales y fórmula para su bebé o pagar su hipoteca.A medida que las historias de este tipo se vuelven cada vez más comunes en línea, algunos buenos samaritanos se han acercado para ayudar a los empleados con permiso. A lo largo de la avenida Pennsylvania, no lejos del hotel Trump International y entre el Capitolio y la Casa Blanca, Carrie Wilder, madre soltera y empleada del gobierno desde hace 11 años, estuvo al borde de las lágrimas mientras esperaba comida gratis.

Gente espera en fila por comida gratis. /Bloomberg

“Nunca sentí la desesperanza generalizada que siento ahora”, dijo a The New York Times Wilder, quien está haciendo un trabajo de oficina sin cobrar en el Departamento de Justicia. Recientemente comenzó a pedirle dinero a su madre, de 77 años, después de que agotó los ahorros que habían acumulado desde el cierre del gobierno en 2013.En promedio, muchos afectados cobran un sueldo anual de alrededor de US$ 50.000, una cantidad más bien baja para el promedio en Estados Unidos.Wilder estaba entre los trabajadores federales que el miércoles hicieron fila en una cocina abierta por José Andrés, el chef español con estrellas Michelin, organizador de ayuda en casos de desastre y un abierto crítico de la familia Trump. Manejado por la organización sin fines de lucro de Andrés, World Central Kitchen, el sitio de socorro está equipado para alimentar a miles de empleados gubernamentales y sus familias, muchos de los cuales utilizan centros de asistencia de alimentos por primera vez a medida que sus cuentas de ahorro disminuyen. En el interior, los chefs y los voluntarios funcionan como cocineros y cajeros de línea a máxima velocidad, repartiendo bolsas de comidas: hay sopa de tomate e hinojo asado, platos de quinoa con coliflor estofada y zapallitos de bruselas fritos y sándwiches tostados con jamón, huevo frito y ajo asado con aioli; todos ingredientes que Andrés usa en su propia cocina de lujo. Las comidas fueron financiadas por donaciones de fundaciones y donantes individuales.

Voluntarios hacen comido por empleados de estado. /Bloomberg

“¿Es esto una emergencia política? No. Es una emergencia humanitaria”, dijo Andrés en una entrevista con The New York Times mientras se preparaba para abrir la cocina.Casi una ironía en la era Trump y su política antiinmigrataria, el refugiado sirio Yassin Terou también salió a aydur. Su local de falafel recibió el nombre de “El lugar más bonito de América”. Él opina igual que Andrés.  Propietario de Yassin’s Falafel House en Knoxville, Tennessee, Terou está ofreciendo comidas gratis en sus dos restaurantes a cualquier persona afectada por el cierre del gobierno.

Yassin Terou habló con Good Morning America sobre su campaña. /GMA

“Es importante para mí (proporcionar comidas gratis) porque estos muchachos son nuestros hermanos y hermanas, y ya hicieron el trabajo, y no se les paga”, explicó Terou a Good Morning America. “Para alguien como yo, quién está viviendo el sueño americano en la tierra estadounidense … Creo que cada trabajador debe alcanzar su meta y tener un buen nivel de vida”.Estudiantes y víctimas de violencia doméstica… todos afectados Las consecuencias de la batalla de Trump con el Congreso por un muro, en realidad, afectan a todos: desde estudiantes universitarios hasta inmigrantes que esperan mudarse a los Estados Unidos.Desde que comenzó el cierre del gobierno, los estudiantes universitarios han luchado para recibir los préstamos y subvenciones federales que necesitan para pagar la matrícula universitaria, informó The Washington Post. Funcionarios de la Universidad de Wisconsin en Platteville dicen que docenas de sus estudiantes se han visto afectados de diversas maneras. Si bien la cantidad de estudiantes afectados puede parecer marginal, los que se ven afectados tienden a estar entre los más pobres, según The Washington Post. Los sobrevivientes de violencia doméstica y abuso infantil, afectados por el cierre parcial del gobierno, esperan mayores impactos monetarios esta semana. La financiación federal para refugios en todo Estados Unidos está disminuyendo rápidamente. Para este viernes, el Departamento de Justicia ya no podrá procesar solicitudes de financiamiento para agentes estatales y sin fines de lucro.El Departamento de Justicia distribuye fondos para organizaciones que trabajan para ayudar a los sobrevivientes de delitos, incluidos el abuso sexual y la trata de personas.Pero ya esos fondos ya no están.  “Estamos hablando de miles de programas en todo el país”, dijo Steve Derene, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Administradores de Asistencia VOCA. “Algunos programas darán prioridad a los servicios más críticos, pero algunos tendrán que despedir personal”. “Estamos literalmente a unos días de que se agoten los fondos federales”, dijo Cindy Southworth, vicepresidenta ejecutiva de la Red Nacional para poner fin a la violencia doméstica. A diferencia de los empleados federales que pueden trabajar sin remuneración si se considera que son esenciales, muchos estados tienen leyes que no permiten que el personal del centro de asistencia para abusos trabaje, ni siquiera que ofrezcan sus servicios sin cobrar. “Esto puede significar que los refugios se cierren y las líneas de emergencia se oscurezcan”, dice Cindy. “Las organizaciones locales están aterrorizadas. Están haciendo números, están mirando. Están viendo exactamente cuánto tiempo podemos aguantar y en qué momento debemos comenzar a cerrar ”.Esto tendrá consecuencias devastadoras si se tiene en cuenta el tipo de llamados que el centro recibe. Por ejemplo Cindy recordó en una entrevista con Glamour el día que llamó un nene cuya madre lo había enviado a la casa de un vecino para buscar flores. El chico dijo que su padrastro tenía como rehén a su madre y que había amenazado con matar a toda la familia si la policía aparecía. Southworth pudo ponerse en contacto con la madre y formular un plan: debido a que la madre tenía una afección médica, convenció a su pareja de que la llevara al hospital. Southworth se acercó a los policías que fueron al hospital disfrazados de médicos. Pudieron alejar a la mujer y a sus hijos del abusador, y esa noche reservaron a la familia en su refugio. “Fue un día increíble, increíble”, Southworth dice. Pero fue posible sólo porque la organización contaba con un personal completo con empleados remunerados, todos los cuales colaboraron para ayudar a la familia a estar segura. Sin el personal disponible para llevar a cabo tales actos heroicos, “las vidas están en peligro”, dice Southworth.Inmigrantes, tambiénCon el cierre del gobierno, ya se han aplazado más de 43.000 casos judiciales de inmigración, posiblemente por años para algunos solicitantes de asilo o residencia. Las audiencias canceladas podrían llegar a ser 20 mil por semana, según los investigadores. Aunque las audiencias para inmigrantes detenidos continúan a lo largo del cierre programado, las audiencias de los tribunales de inmigración para extranjeros que no están detenidos se cancelaron indefinidamente, según la Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración del Departamento de Justicia.Los estados más afectados por las cancelaciones incluyen California, Nueva York, Texas, Florida, Nueva Jersey, Massachusetts y Virginia, según TRAC.El retraso y las cancelaciones de estas audiencias provocaron un caos.  Mana Yegani, una abogada de inmigración en Houston, ya no sabe a dónde fue a parar el expediente de su cliente.Parques nacionalesUna vez admirados por sus vistas impresionantes, los parques nacionales de todo el país ahora funcionan como tachos de basura comunitarios. A diferencia de los cierres previos del gobierno, los parques nacionales permanecen abiertos a los visitantes, pero sus 16 mil empleados fueron suspendidos, lo que dio lugar a problemas de mantenimiento. En algunos casos, se decidió cerrar el parque directamente para evitar los problemas de vandalismo.Sin cuotas de entrada, los parques están perdiendo aproximadamente US$ 400,000 por día.  “Nunca antes había visto al gobierno federal tentar el destino en los parques nacionales como lo estamos hoy”, dijo Diane Regas, presidenta del Trust for Public Land, en una entrevista con National Geographic. “No se trata de lo que ya ha sucedido. Se trata de lo que podría suceder si no se tiene el personal adecuado”. Menos de un mes después del cierre, los parques nacionales ya están llenos de basura, desechos humanos en los caminos y otras áreas abiertas. Los pozos cloacales están en su capacidad y la preciosa vida silvestre ya ha sido dañada. Ya el daño parece extenso, pero aún queda poca información sobre la verdadera escala del problema.No todo entran a visitar los parques, muchos ingresaron como voluntarios con la intención de preservar el lugar.En el parque nacional de Joshua Tree, Rand Abbott es un conocido hombre de acción. Es un escalador parapléjico y un incansable promotor para el paisaje desértico y sus criaturas. 

Arboles del parque nacional de Joshua Tree. /AFP

Fue una sorpresa para sus amigos cuando se ofreció como voluntario para limpiar los baños y eliminar la basura en el parque. Abbott calcula que gastó casi US$ 5.000 en lavandina, trapos y bolsas de basura y recorrió 1129 km mientras limpiaba inodoros, recogía basura y documentaba el desastre desde su silla de ruedas. El hombre de 55 años dijo que en un momento se enfrentó a un grupo que había usado una motosierra para cortar un árbol Joshua y un pino para la leña. En otro incidente, advirtió a un hombre que había estacionado ilegalmente una camioneta y un remolque en una cala rocosa frecuentada por ovejas Bighorn. Abbott dijo en una entrevista con The Los Angeles Times que siempre sentirá el peso de proteger el parque nacional y la economía que se construye a su alrededor. Faizan Tariq, estudiante de tercer año de la Universidad de Virginia Commonwealth, también trabajó para recoger tapas de botellas y colillas de cigarrillos en otros sitios.”Este es nuestro país, y tenemos que cuidarlo, incluso si los políticos no están dispuestos a hacerlo”, dijo a The Washington Post.​En el mundo político de Washington hay menos solidaridad. La disputa presupuestaria que llevó a esta situación no tiene fecha de vencimiento. Y se ha convertido en una guerra entre el presidente y la oposición en la que el primero que parpadea pierde.”La verdad sobre el cierre no es sobre el muro. La verdad es que este shutdown es sobre la erosión de la democracia de Estados Unidos y la subversión de nuestras normas de gobierno más básicas”, resumió este semana la joven diputada demócrata, Alexandria Ocasio-Cortez.Para este informe se usó información de los siguientes medios: The Hill, The Washington Post, ABC News, Vox Media, The Daily Caller, Good Morning America, NBC News, Político, CBS (WUSA9), Glamour, National Geographic, Los Angeles Times, The Cut y The New Yorker.

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