Guillermo Novellis: “Los hits se hacen sin premeditación”

No es un privilegio menor componer canciones que entonan las hinchadas de fútbol de varios países. Con 24 años de vida, La Mosca se dio el lujo de hacer algunos de esos temas. Su cantante, Guillermo Novellis, es el autor de esos hits, que siguen sonando en el país. La banda fue la invitada especial para cerrar el Día de Córdoba en Espacio Clarín.-Leí que dijiste que las canciones exitosas tienen que ver con un momento histórico. ¿Pasó eso con las de La Mosca?Es algo muy mágico lo que sucede con las canciones. Los hits se hacen sin premeditación ni alevosía. A veces, uno piensa que una canción será exitosa y no lo es. Claro que tienen que ver las cuestiones históricas y sociales; quizá también lo que las grandes mayorías están esperando. Hay letras que tienen un “yeite” con lo que le pasa a la gente en ese momento. La melodía es muy imporante. Por eso cantamos cosas en inglés sin entender lo que dicen; nos resulta agradable lo que se canta aun cuando no lo entendamos. Son tantos los factores que no se puede componer ex profeso.-Al margen de esos factores, hay un talento puesto al servicio de la canción…Sí, yo creo tener ese don. Soy el principal compositor de la banda. Cuando llegó el primer hit “Yo te quiero dar” pensé que era una casualidad. Luego llegó “Todos tenemos un amor”. Y después otras más. Ahí pensé que no podía haber tanta casualidad. Sé hacer canciones.

Un fanático de La Mosca, con los mismos lentes que usa Novellis.

-Llevan 24 años juntos. ¿Qué reglas de oro tienen en la banda?En los grupos tiene que haber un liderazgo. No hay que caer en la demagogia de querer hacerse querer por todos y a toda costa. Tenés que tener una mano para acariciar y la otra para corregir. Si esto fuese fútbol, te diría que el líder juega de nueve, otros son arqueros y está el cuatro. Cada uno ocupa su rol y no se puede jugar sólo con un nueve. En cuanto a las reglas, hay tres cosas que no se pueden perdonar: traición con una mujer, cagar a alguien con guita y pegarle a alguien. Cuando pasa eso, se rompe algo para siempre. Las cosas fluyen mucho más fácil cuando todo va bien.

Selfie final con el público, que llenó Espacio Clarín.

-Ocupas un puesto en la Asociación Argentina de Intérpretes. ¿Por qué aceptaste ese cargo público?Por una vocación de servicio. Me llamaron para participar de una lista y acepté sin dudarlo demasiado. Además, soy una cara conocida y a ellos eso les sirve. Yo soy un artista popular y no tengo el prestigio de (Luis Alberto) Spinetta. Desde mi lugar puedo devolver lo que recibí. Tal vez sea un rasgo de inseguridad, pero quiero defender el derecho de mis compañeros. Ahora estamos en conflicto con los hoteleros. Buscamos que se reconozca una compensación cuando ellos ponen música ante la ausencia del artista en vivo. No tiene que ver con la política partidaria sino con poner la cara para cosas buenas.-Mencionaste la cuestión del prestigio. ¿Es algo en lo que pensás?Antes quizá pensaba en el tema, pero ya no lo hago más. Las cancionees exitosas me dan una gran satisfacción. Estoy en una banda que viste mucho las canciones: las pone de gala, con percusión y muchos vientos. Yo compongo de una forma muy desnuda, con una guitarra y no mucho más. Me considero un buen hacedor de canciones.

Fuente