La nueva banda argentina que sigue el camino de la Generación Dorada

Hubo un tiempo que fue hermoso y fue libre de verdad para ver hacer estragos a los basquetbolistas argentinos en las mejores ligas europeas. Si la Liga Nacional los moldeó, en España y/o en Italia se forjaron Emanuel Ginóbili, Luis Scola, Andrés Nocioni, Fabricio Oberto, Juan Ignacio Sánchez, Lucas Victoriano, Alejandro Montecchia, Hugo Sconochini, Pablo Prigioni, Rubén Wolkowyski, Walter Herrmann, Gabriel Fernández, Carlos Delfino y Leandro Palladino. La Generación Dorada, aunque algunos no hayan sido oro en Atenas 2004.Cuando el talento llevó a la mayoría a la NBA y la crisis económica hizo mella en muchas instituciones de esas competencias, la elite europea quedó lejos para otros argentinos. Pero todo tiene un final. Todo termina.El presente marca a las claras que la “nueva” Selección Nacional hace saltar la banca con un pleno en la Liga ACB, la más poderosa de Europa. Y esta oleada celeste y blanca tiñe el básquetbol español y permite ilusionarse con lo que vendrá en el Mundial de China.

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Son diez los argentinos que compiten en 7 de los 18 equipos de la ACB y en cada fecha se oye hablar de ellos por actuaciones que potencian a los clubes y que hablan a las claras de madurez personal y lucidez del funcionamiento colectivo. Una identidad esencial que la Generación Dorada dejó como legado en la Selección.Por su nivel y por la confianza del cuerpo técnico nacional para convocarlos a las Eliminatorias que clasificaron con anticipación a Argentina al Mundial, ocho de esa decena -además de Luis Scola- son números puestos para competir en China: Facundo Campazzo y Gabriel Deck (Real Madrid), Nicolás Laprovíttola y Marcos Delía (Joventut de Badalona), Luca Vildoza y Patricio Garino (Baskonia), Nicolás Brussino (Tenerife) y Lucio Redivo (Breogán). Además, Nicolás Richotti juega en Tenerife y Federico Van Lacke lo hace en Guipúzkoa Basket Club.

Nicolás Laprovíttola, Nicolás Brussino, Lucio Redivo y Marcos Delía, juntos en el Superdomo de La Rioja.
Foto: Marcelo Endelli / FIBA.com

Que en 14 de las 22 jornadas del torneo la ACB haya elegido a un argentino como el Jugador Latinoamericano de la fecha no puede pasar inadvertido. Menos aún que Laprovíttola lo haya sido en siete ocasiones, incluyendo dos veces en las que directamente fue el Jugador de la Semana: en la fecha 7, por sus 25 puntos y 8 asistencias ante Estudiantes de Madrid, y en la 18, por sus 40 tantos ante Gran Canaria.¿Y si se detiene la mirada un instante en darse cuenta que el base es el goleador de la Liga, con un promedio de 16,6 puntos por partido? Una auténtica proeza.

Nicolás Laprovittola (Joventut), rodeado de rivales del Herbalife GC durante el partido de la jornada 18 de la Liga ACB.
Foto: EFE

A Lapro le dieron la batuta de Joventut y el ex Lanús se apropió del protagonismo, aunque siempre distribuyendo el juego, para que el equipo catalán se ubique sexto. Su temperamento para aguantar la presión de ser defendido a ultranza y saberse ese al que todos quieren frenar se hace notar en cada fecha. Y se traduce en números para el asombro, claro.Es que además de ser el goleador del torneo, es el líder en asistencias (6,7), el segundo que más minutos juega (30) y quien más faltas recibe (5,4), lo que habla de su decisión para penetrar hacia el aro, además de convertir 2,2 triples por partido (sexto en este rubro).

Nico Laprovíttola posa durante un entrevista con EFE.
Foto: EFE

Está en “modo demonio”, imparable por más cambios de marcas que le pongan, y evidentemente se nota que volvió a abrazar al fuego en España, después de que quisiera largar todo cuando lo marginaron en el Zenit ruso.“Había perdido el disfrute por el juego, por la profesión. Era muy exagerado pensar así y me di cuenta de que estaba equivocado. Hoy lo tengo todo”, se confesó en diciembre ante Clarín. Se nota claramente.Campazzo ya no sorprende a nadie. Su salto de calidad queda a la vista. Lo disfrutan Real Madrid (es el que más minutos juega) y sus compañeros, a quienes les da 5,2 asistencias por partido y está quinto en este rubro en la ACB. Y lo padecen los rivales a los que vuelve locos con esas mañas que lo ubican entre los “buscados con recompensa” en la liga. Por algo es el sexto jugador con más faltas recibidas.

Facundo Campazzo intenta un pase ante Kevin Seraphin.
Foto: EFE

Mientras que Deck transita paso a paso su bienvenida a la elite y suma minutos importantes, con 5,4 tantos de promedio.Quien pegó el estirón basquetbolístico es Vildoza, para que en Vitoria sigan amando a los argentinos. Los hinchas de Baskonia que deliraron con Scola, Nocioni, Oberto y demás hoy se sorprenden con el ex base de Quilmes de Mar del Plata, segundo en robos (1,4) en la liga. En 22 minutos por juego, promedia 8,7 puntos y 2,8 asistencias en el tercero del campeonato.

Luca Vildoza se escapa de Pau Ribas.
Foto: EFE

A su lado, un Garino complicado por las lesiones jugó apenas 11 encuentros, con 6,8 puntos, buena eficacia en los lanzamientos y la actitud defensiva que necesita de él la Selección.Delía es el pivote titular del quinteto argentino. Se ganó un lugar con trabajo de obrero, bajo la presión de que siempre se le pida más por compararlo con los gigantes que tuvo la Generación Dorada. Lo concreto es que sale a la cancha a hacer lo suyo y se gana la confianza. Pasó en enero de Murcia a Joventut, donde hace camino al andar con 6,3 tantos y 2,3 rebotes.En tanto, Redivo, el “bajito” de 1,83, se acopló con creces en Breogán para ganarse sus puntos (10,2) y dar 2,3 asistencias, mientras ansía mejorar la puntería en triples, rubro en el que rindió en la Selección.Después del shock de haber compartido entrenamientos y partidos con Dirk Nowitzki en Dallas, Brussino necesitaba competencia de la buena y la consiguió primero en Gran Canaria y esta temporada en Tenerife. Sus números deberán crecer paso a paso, pero lo motivan para un lugar determinante con la camiseta argentina.En tanto, su compañero Richotti disfruta haber vuelto a jugar después de estar 10 meses afuera de las canchas por una rotura de ligamentos de la rodilla derecha. Y Van Lacke, a los 38 años, sigue vigente en España después de haber jugados 2 años en la Liga Nacional.Hay equipo de Selección en España. Y hacen camino al jugar…

El seleccionado argentino de básquetbol, de festejo por el pasaje al Mundial de China.
Foto: Prensa CABB

En la Selección, la base está…Por Oscar Sánchez, entrenador de básquetbol.En mi estadía en Barcelona, tuve la suerte y la posibilidad de observar el juego entre Joventut Badalona y Real Madrid para ver en acción a Nicolás Laprovíttola, Marcos Delía, Facundo Campazzo y Gabriel Deck. Mis sensaciones fueron muy buenas y realmente sorprendentes, sobre todo por el gran momento que vive Nico en España y por la evolución a todo nivel que tuvo Facundo.Sinceramente, no esperaba el liderazgo de Nico ni que se llevara la mayor ovación antes del juego de parte un público tan exigente como el de Badalona. El ex Lanús tiene más talento y muñeca que piernas y su juego en cancha abierta lo realiza con menos dribbling que en años anteriores. Se desprende rápido del balón con pases largos y es admirable ver cómo sin potencia igual consigue desequilibrar y anotar.

Nicolás Laprovíttola trata de encestar ante los jugadores del Bilbao Basket.
Foto: EFE

El Madrid le cambio tres defensas y él se las ingenió para tomar tiros de larga distancia y siempre intentó atacar en tierra de gigantes, hacia donde lo enviaba la marca del rival. Si bien no culminó la mayoría de sus rompimientos, asistió bien a sus compañeros y sin la pelota hubo situaciones en las que que dejó pagando a Campazzo y a Taylor. Brillante.Toda esta descripción y su gran confianza para vivir este momento se deben a varios motivos: el entrenador le entregó el equipo y él asumió ser el dueño de la responsabilidad y de pelota. Es un ídolo en la ciudad y me ha sorprendido.

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¿Qué decir de Campazzo? Que evolucionó en todo aspecto. En lo físico, se lo nota mucho más delgado y con mayor masa muscular y sin grasas con respecto al base que conocimos en Peñarol. Técnicamente, mejoró en la visión de juego, en los pases y en el lanzamiento de tres puntos.Su juego arrítmico lo hace a la perfección, porque sus cambios de velocidades son notorios y desequilibran. Es uno de los mejores defensores de los bases rivales de la liga. Su fortaleza y actitud, más su coraje, hacen que pueda sostener y atacar a jugadores de mayor envergadura física que él. Y ojo que pivotes 2,16 metros buscan su cuerpo…Su progreso se debe a estar en un gran equipo y en una altísima y constante competencia en Europa. Ahora el reto sería asumir que ya no debe ser un revulsivo en Real Madrid sino el base de inicio de ese equipo plagado de estrellas. Sencillo no es, pero personalidad y juego le sobran.

Amigos son los amigos. Facundo Campazzo y Nicolás Laprovíttola se llevan muy bien dentro y fuera de las canchas.
Foto: Demian Schleider para Prensa CABB

Sigo sosteniendo, como se lo dije en mi casa, que puede jugar tranquilamente en la NBA. El juego a cancha abierta y los acompañamientos defensivos sin presión le quedarán mucho mejor que la propia competencia europea. Cero dudas, amigos.Argentina tiene tres bases en España: Nicolás Laprovíttola, Facundo Campazzo y el talento de Luca Vildoza. Uno mejor que otro. Sin dudas, en la Selección, la base está…

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