Nigeria lleva a JP Morgan Chase a juicio

Por EMILY FLITTERBajo el dictador nigeriano Sani Abacha, hace más de 20 años, se allanó el camino para que funcionarios de alto nivel saquearan cientos de millones de dólares de las arcas del país. Ahora, el gobierno nigeriano está exigiendo que parte de su dinero sea devuelto —por JPMorgan Chase.En un tribunal británico, el país está demandando a una filial del banco más grande de Estados Unidos, acusándola de posibilitar que antiguos funcionarios sacaran casi 900 millones de dólares entre 2011 y 2013 de una cuenta bancaria del gobierno en Londres.JPMorgan dice que siguió las instrucciones de funcionarios de alto nivel. El Procurador General de Nigeria escribió una carta donde da fe de la legitimidad de las instrucciones.

El meollo de la caso contra JP Morgan Chase reside en averiguar si el banco hizo lo suficiente por proteger el dinero del crudo de Nigeria (Mike Segar/Reuters).

El meollo de la cuestión es si JPMorgan hizo lo suficiente para salvaguardar el dinero de Nigeria. Bajo la ley británica, se exige a los bancos que actúen en beneficio de sus clientes, incluso si alguien conectado a uno de ellos intenta que hagan lo contrario. JPMorgan informó a reguladores sus preocupaciones de que pudiera estar transfiriendo fondos a una persona hallada culpable de lavar dinero. De todos modos, realizó las transferencias. El gobierno nigeriano busca una indemnización de casi 900 millones de dólares.Documentos del tribunal y un juicio penal relacionado en Italia brindan un registro detallado de la presunta conspiración (JPMorgan no forma parte del juicio penal).Comenzó en 1998, cuando Abacha, en ese entonces presidente, le otorgó a Dan Etete, el ministro de Petróleo de Nigeria, una licencia de perforación para extraer petróleo. Etete pagó 2 millones de dólares por la licencia, que se anticipaba que generaría miles de millones de dólares en ingresos.En 2007, sin embargo, Etete fue hallado culpable de lavado de dinero en un caso no relacionado en Francia, y dos compañías petroleras, Royal Dutch Shell y Eni, ofrecieron comprar la licencia de perforación. En 2011, cerraron un trato para pagarle al gobierno nigeriano, en ese entonces encabezado por Goodluck Jonathan, más de mil millones de dólares por la licencia. Pero bajo el convenio, de acuerdo con fiscales italianos y holandeses, estaba previsto que la mayoría del dinero fuera pagado a los amigos de Etete y Jonathan, no al gobierno.Funcionarios nigerianos abrieron una cuenta en JPMorgan en Londres y una filial de Eni depositó alrededor de 1,1 mil millones de dólares el 25 de mayo de 2011. A los pocos días, funcionarios nigerianos dieron instrucciones al banco para que transfiriera el dinero a una cuenta de un banco suizo, Banca Svizzera Italiana. Cuando JPMorgan envió los fondos, los ejecutivos de Banca Svizzera Italiana los devolvieron, diciendo a JPMorgan que “no se sentían cómodos” con la transferencia, al citar “motivos de conformidad”.En julio de 2011, funcionarios nigerianos solicitaron que JPMorgan transfiriera el dinero a un banco libanés. Para ese entonces, una porción de los fondos había sido congelada en los tribunales. JPMorgan transfirió 800 millones de dólares a Banque Misr Liban. Pero el banco libanés devolvió el dinero, al decir que no podía aceptarlo sin más información sobre el propósito de la transferencia.El gobierno nigeriano pidió entonces a JPMorgan que enviara 400 millones de dólares a cada una de las cuentas en dos bancos nigerianos de las que Etete era titular. JPMorgan volvió a reportar las transacciones como sospechosas a reguladores británicos. La Agencia de Crimen Organizado Grave de Gran Bretaña (ahora llamada Agencia Nacional del Crimen) permitió las transferencias, aunque advirtió que su consentimiento no significaba que JPMorgan sería legalmente exonerado si más tarde surgían problemas con éstas. Las transferencias de dinero se realizaron.En 2013, actuando bajo instrucciones de funcionarios nigerianos, JPMorgan envió los 74 millones de dólares restantes a una de las cuentas corporativas de Etete en Nigeria. La cuenta de JPMorgan había sido establecida únicamente para manejar el dinero del acuerdo para la licencia de perforación. Ahora que quedó vacía, dejó de existir.© 2019 The New York Times

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