Piense cosas positivas y aléjese del celular

Por ALAN MATTINGLYSi se siente estresado hoy, sepa que no es el único. En una encuesta Gallup a más de 150 mil personas alrededor del mundo, el 35 por ciento reportó sentirse estresado durante gran parte del día anterior. Y hay que compadecer a la gente en Estados Unidos, donde la cifra fue del 55 por ciento.¿Cómo pueden los ciudadanos de un país tan rico y poderoso figurar entre las personas más estresadas del mundo?La encuesta preguntaba sobre experiencias negativas y experiencias positivas. Encontró que tener un ingreso bajo y una opinión negativa del presidente Donald J. Trump tenía cierto vínculo con las experiencias negativas.Las personas menores de 50 años también parecían dadas a experiencias negativas, arrojó la encuesta, pero como escribió recientemente Paula Span en The New York Times, tener más de 50 años conlleva un estrés particular.Recordó haber visto un anuncio de un servicio de comida que decía: “Cuando quieres una torta entera para ti porque cumples 30, que prácticamente son 50, que prácticamente es estar muerto”.“Después de que muchos nos quejáramos del anuncio en las redes sociales, la compañía se disculpó por lo que llamó un intento de ser chistoso y que yo llamaría discriminación etaria”, escribió Span.Esas estocadas “constituyen simples microagresiones comparadas con las formas que frecuentemente toma la discriminación etaria: discriminación en el empleo, cuidado de la salud con prejuicios, caricaturas en los medios o invisibilidad”, escribió. “Cuando las personas adultas lo internalizan, las opiniones con tintes de edad pueden llevar a una salud mental y física mermada”.Esa es la opinión de la Organización Mundial de la Salud. “Es un problema increíblemente prevalente e insidioso”, dijo Alana Officer, quien encabeza el esfuerzo del grupo contra la discriminación etaria.Becca Levy, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Yale, lleva 20 años haciendo investigaciones sobre el tema y su labor ha mostrado que las personas que tienen un enfoque positivo hacia el hecho de envejecer tienen más probabilidades de recuperarse de una discapacidad que las personas que creen los estereotipos negativos.Además, “experimentan menos depresión y ansiedad”, escribió Span al describir la investigación. “Viven más tiempo”.La OMS está recabando información sobre las consecuencias a la salud a nivel global y la ONU reportará pronto sobre esa labor. Hasta entonces, hay un paso que uno puede dar inmediatamente para reducir el estrés y la ansiedad, independientemente de la edad: deje el teléfono.Ese tema parece figurar en todas las conversaciones, cosa que no es sorprendente. Sigue acumulándose la evidencia del costo de la dependencia electrónica.Además de causar problemas como pérdida de sueño y de lapso de atención, suman estrés. “Al elevar crónicamente los niveles de cortisol, la principal hormona de estrés del cuerpo, nuestros teléfonos podrían estar amenazando nuestra salud y acortando nuestras vidas”, escribió Catherine Price en The Times.Y ni siquiera tienes que tenerlo en las manos.“Los niveles de cortisol se disparan cuando el teléfono está a la vista o cerca o cuando lo escuchas o crees escucharlo”, dijo David Greenfield, fundador del Centro de Adicción a Internet y la Tecnología. “Es una respuesta de estrés y se siente desagradable, y la respuesta natural del cuerpo es querer mirar el teléfono para eliminar el estrés”. © 2019 The New York Times

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