“Tadeys”: el debut de Diego Capusotto en el teatro Cervantes

Tadeys es el montaje teatral protagonizado por Diego Capusotto y dirección de Albertina Carri, basado en un texto inconcluso del escritor argentino Osvaldo Lamborghini.Un proyecto narrativo que el autor abandonó en 1983 y no retomó porque murió un par de años después, a causa de un paro cardíaco.La valorización póstuma de Lamborghini modeló un escritor de culto, más reventado que maldito, auto definido como “loco, homosexual, marxista, drogadicto y alcohólico”.

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En ese sentido, este autor comparte la constelación de escritores de fines de los setenta y mediados de los ochenta que va de Copi, pasando por Néstor Perlongher hasta José Sbarra donde el hallazgo editorial, y la práctica del culto, suele ser tan importante, o incluso más, que su carga poética.Y en ese contexto aparece Tadeys. El título de la obra remite a una familia ilustre que marcó la historia de la comarca donde viven los personajes.

Tadeys. Con dirección de Albertina Carri en la sala Luisa Vehil. Foto/ Teatro Cervantes

Es fundamental la condición fragmentaria del material que Carri dirige en la sala Luisa Vehil del Cervantes. También el mito del autor y que se trata de una novela sin terminar no pensada para teatro. Son características que el espectáculo asume como forma -casi- absoluta.En Tadeys Diego Capusotto es el doctor en psiquiatría Jorge Ky que aplica su “Método para dulcificar las costumbres de adolescentes violentos”. Consiste básicamente en abusos sexuales en loop que convierten a los jóvenes en dóciles “damitas” de compañía. Y todo el tratamiento se lleva a cabo en un transatlántico en ruinas, junto a Jones (Javier Lorenzo), su sádico colaborador.

Tadeys. Con Diego Capusotto, Javier Lorenzo y Felipe Saade, en el rol de uno de los adolescentes con los que se experimenta. Foto/ Teatro Cervantes.

Como gran actor popular Capusotto tiene una particularidad: sus personajes televisivos funcionan como genialidad y estigma a la vez. Violencia Rivas, Jesús de Laferrere, Micky Vainilla, Nicolino Roche, por ejemplo, son reservas de imaginarios sociales que no sólo circulan masivamente, también se identifican con el actor. Es complejo alejarse de esos lugares a la hora de generar un material autónomo en teatro.

Iván Moschner y Diego Capusotto. Durante los ensayos de Tadeys, en el Cervantes. Foto/ Archivo

Y en Tadeys Capusotto lo logra. Su personaje está contenido y no lo hace en la solemnidad, sino en un trabajo sutil sobre las complejidades del texto. El actor compone sus propias líneas sin improvisar, evitando clichés y concesiones al espectador. En ese sentido no hay ningún guiño a cualquier criatura de Peter Capusotto y sus videos, Todo x 2 pesos o Cha-cha-cha.

Albertina Carri, Diego Capusotto y Analía Couceyro. Directora, protagonista y actriz de Tadeys. Foto/ Archivo

Tadeys es una obra abigarrada. Se ramifica en soportes que van de la convención teatral al audiovisual, con momentos coreográficos y pequeños fragmentos de musical. Incluso posee un final con pretensiones operísticas.La puesta tiene muchas referencias a la década del ochenta. Hay antiguos televisores que proyectan imágenes de Arnaldo André dando cachetazos y de Juan Darthés como galán de la vieja escuela. Escenas melodramáticas, violentas y legalizadas en el plano ficcional de la telenovela.

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Con estas referencias, y otras más explícitas en boca de los personajes, Tadeys aporta su mensaje acerca de cómo el poder no reprime la sexualidad, sino que la despliega en un sistema represivo y de vejación. En este aspecto el espectáculo se emparenta por momentos a la desmesura de Saló o 120 días en Gomorra, de Pier Paolo Pasolini. Sólo que Carri aporta un código de humor, ligado a la farsa, que tiñe toda la obra.

Diego Capusotto. En los ensayos de la escena final de Tadeys. Foto/Archivo

Sin duda, Tadeys será una experiencia difícil para el espectador que busque la claridad de una historia con principio y fin, o que no acepte lo opaco de un material inconcluso, demasiado intervenido. En todo caso la propuesta será dejarse llevar por el trabajo de Capusotto, que por momentos clarifica lo que a su alrededor se oscurece. TadeysCalificación: Buena​Autor: Osvaldo Lamborghini  Dirección: Albertina Carri  Actúan: Diego Capusotto, Analía Couceyro, Canela Escala Usategui, Javier Lorenzo, Felipe Saade, Bianca Vilouta Rando  Funciones: de jueves a domingo, a las 18 Teatro: Cervantes, Sala Luisa Vehil

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