El día que evitó una batalla en el vestuario y la virtud que comparte con Gallardo: radiografía del Maradona entrenador en Mandiyú

Maradona en modo Mandiyú y Ángel Bernuncio”No se si con Maradona entrenamos mucho, pero comíamos unos asados bárbaros”. La frase, firmada por Guido Alvarenga, entonces N° 10 de Deportivo Mandiyú de Corrientes, suena cruel, ingrata. Y choca con el recuerdo que atesora Ángel Bernuncio, quien pasó a la historia por haber sido el autor del primer gol del Maradona entrenador. Sucedió en la sexta fecha del torneo de Primera 1994/1995, ante Rosario Central (que se impuso 2-1, con goles de Omar Palma y Pablo Vitamina Sánchez). El ex mediocampista rompió el arco con un remate furioso. “Siendo un 5 de contención, no tenía tantas chances de goles, pero en la era Maradona hice el primer gol. Fue lindo vivirlo y disfrutarlo con él”, recuerda ante la consulta de Infobae.Ángel, ex entrenador de las selecciones juveniles de Perú, Almagro y Barcelona de Ecuador, no descree de las capacidades del Diez para ponerse al frente de un plantel. Y se basa en la memoria y en lo que observó en sus últimas experiencias, sobre todo, en Dorados de Sinaloa. “No lo veo como nada extraño que tenga su oportunidad en nuestro fútbol, han llegado a dirigir entrenadores sin ninguna experiencia, y Diego la tiene. Tendrá que habituarse a nuestro fútbol, que es muy difícil. La dirigencia de Gimnasia está dando un golpe de efecto, y qué mejor que tenerlo a Maradona como técnico”, dio su opinión sobre la revolución que vive La Plata por el arribo del astro al Lobo.”Lo que buscó el presidente es algo bomba, que acapare las luces. Muchas veces como dirigente necesitás estos golpes de efecto. Si vos me preguntás a mí qué pienso de él como DT, tuve la posibilidad de tenerlo, y dejó una muy buena sensación en los jugadores que lo tuvimos. Y eso que no era buen momento del club, dirigencialmente la situación era muy mala y no ayudaba nada”, prologó la pintura sobre aquél Maradona.Volvamos al pasado: Diego venía de ser suspendido por dóping en el Mundial de Estados Unidos 1994. Mandiyú vivía en un contexto complicado en lo institucional y lo deportivo. A Sergio Goycochea, entonces arquero del elenco, se le ocurrió el nombre de Maradona, quien convocó a Carlos Fren como ayudante de campo y a Elvio Paolorosso (luego colaborador de Gerardo Martino en la Selección y en el Barcelona) como preparador físico. Por un lado, las horas lentas de Corrientes, tardes de pesca y asados. El infierno, del otro. “El presidente Roberto Cruz, después de ese desastre, termina sufriendo la institución, no nos pagaba a los jugadores, al cuerpo técnico. Pero así y todo Diego nos cambió la cabeza. Nos afianzó a pesar del momento que pasaba el club, que era horrible en lo económico y en todo. Mientras estuvo él, se aguantó. Apenas se fue, se cayó todo, como se preveía”, lo presentó como un dique de contención para el derrumbe.¿Cómo era el Maradona entrenador de entonces? ¿Todavía tenía el chip del jugador puesto?No, no es que tenía el chip del futbolista y no el de técnico. El chip del jugador lo tenía adentro, pero como todos los que salimos de un vestuario. Sí estaba siempre corrigiendo, alentando, tratando de hacerte sentir que podías dar más, convenciéndote.¿Y cuál era su mejor virtud?Rescato la visión que tenía, ve cosas que en general los demás técnicos no ven. Hoy en general son más esquematizados. Su paso por México fue bueno. Yo trabajé allá (en Tigres de Nuevo León) y él estuvo en un buen club, con pasado en Primera. Si no lo operaban de la rodilla, iba a pegar el salto a Primera en México. Mi sensación es que iba a dirigir a los Xolos de Tijuana en un futuro cercano. Fue un golpe impresionante en Sinaloa lo que provocó, incluso en cuanto a la taquilla y a las camisetas que se vendieron; al marketing. Las campañas fueron buenas, el Ascenso en México es muy competitivo. Acá lo subestimamos a Diego.¿Y a la distancia lo viste como en la época en la que dirigió a Mandiyú?Lo vi como a un técnico más aplacado, con más experiencia; más por la edad y el recorrido. Vi un entrenador que se llevaba bien con los jugadores, eso en México es fundamental, allá el jugador, aun siendo de Segunda División, gana mucho dinero. Fue una buena prueba para él. Técnicos como Diego, como el Tolo Gallego -de quien Bernuncio fue ayudante de campo- tienen que estar en el mercado. Son gente que sabe mucho de fútbol y dejan mucho para todos.El debut de Maradona en Mandiyú y el golazo de Bernuncio”Desde lo motivacional es el mejor. Era muy demostrativo, familiero. Venían su mujer, sus hijas, su papá. Cuando uno es grande y representa mucho, comparte. Y él compartía todo. Nos hacía parte de todo, de las charlas, de los asados”, subraya Bernuncio. Como sucede con cada protagonista que haya sido tocado por el hechizo Maradona, Bernuncio tiene su anécdota.Dicho quedó, el vestuario era un polvorín por las deudas y la relación tirante del plantel profesional con la dirigencia. Y Diego fue el encargado de evitar el choque de trenes a alta velocidad: “Me quise pelear con el presidente porque no nos pagaba, tuvimos una discusión fuerte, porque Cruz te preometía algo y al rato te lo tiraba para atrás. Y me frenó Maradona, antes de que la cosa terminara peor. ‘Vos sos más loco que yo’, me dijo, ja”.¿Qué significó para vos haber sido dirigido por Maradona?Me siento orgulloso de haber sido dirigido por él. Y, a medida que pasa el tiempo, lo valoro más, queda en el rincón del recuerdo. Pude compartir cosas que otros no vivieron. La experiencia para mí es fundamental. Además, Diego, cuando está detrás de un objetivo, es feliz. Y cuando es feliz, está mejor. Por eso lo vemos sonreír y emocionarse.¿Cómo lo definirías como técnico? ¿Es defensivo, ofensivo, equilibrado?Es equilibrado y ofensivo en la mitad de la cancha, pero busca atacar mucho. En los últimos partidos vi a Gimnasia cometiendo errores defensivos graves, por lo que lo lógico primero va a ser adecuarse a lo que tiene y no ser tan abierto. Armó un cuerpo técnico fuerte, pero tiene mucho carácter, va a ser difícil que le impongan cosas, es un show aparte. En Mandiyú jugaba con un enganche, que era Guido Alvarenga; le gustaba porque jugaba bien, pero también estábamos el Indio (Félix) Morán y yo en el medio, porque buscaba el equilibrio. Atacar con equilibrio. Además tiene algo que yo le vi a pocos técnicos, como el Toto Lorenzo, el Bambino Veira, Roberto Saporiti, Bora Milutinovic, el Tolo Gallego… O el mismo Gallardo en River: tiene ojo para leer lo que está pasando en el partido, Diego tiene esa intuición. Hoy los entrenadores nos pasamos para el otro lado, dejamos el equilibrio. Hoy viene alguien que te dice “atacaron 28 veces por el lado derecho”, con las estadísticas. Sí, pero eso lo tenés que ver durante el partido, mismo en el juego, no cuando ves los números. Si esperás a eso, ya perdiste. Y Maradona tiene esa capacidad.SEGUÍ LEYENDO:Los increíbles hallazgos en un archivo privado de Maradona que estuvo tres décadas escondidoEl mensaje del Indio Solari a Diego Maradona: “El Tripero es como Boca en La Plata”

Fuente