Las fotos de los portaaviones japoneses hundidos en la Batalla de Midway que acaban de ser hallados en el fondo del Pacífico

Una imagen de sonda de alta frecuencia del portaaviones japonés insignia Akagi se muestra a bordo del buque de investigación Petrel el domingo 20 de octubre de 2019 frente al atolón Midway (AP / Caleb Jones) Una tripulación de historiadores y exploradores de aguas profundas dedicados a la búsqueda de buques de la Segunda Guerra Mundial encontraron el domingo un segundo portaaviones japonés hundido durante la histórica Batalla de Midway, ocurrida en junio de 1942, según reportó la agencia AP, luego de que otra nave de estas características fuera hallada en el lecho la semana pasada. La estación de radar del portaaviones Kaga, en las profundidades del mar (AP / Caleb Jones) Una revisión de datos del sonar muestra lo que podría ser el portaaviones japonés Akagi, a unos 5.490 metros de profundidad en el Océano Pacífico, a más de 2.090 kilómetros al noroeste de Pearl Harbor, señaló el director de operaciones submarinas de Vulcan Inc., Rob Kraft. Rob Kraft, director de operaciones submarinas en Vulcan Inc., revisa los escaneos de sonar de un portaaviones japonés (AP / Caleb Jones) Para la localización del barco, los investigadores utilizaron un vehículo submarino autónomo (AUV, por sus iniciales en inglés) equipado con sonar. El dispositivo pasó toda la noche bajo el agua recabando datos, y la imagen de un buque de guerra apareció en el primer conjunto de lecturas del domingo en la mañana. El Akagi fue hallado a unos 5.490 metros de profundidad en el Océano Pacífico, a más de 2.090 kilómetros al noroeste de Hawaii Para confirmar la identidad del barco, el equipo desplegará el AUV para una nueva misión de ocho horas, durante la cual captará imágenes de sonar de alta resolución del lugar que les permitirán a los investigadores medir la nave y confirmar cuál es. Las lecturas iniciales fueron con capturas de un sonar de menor resolución. El buque de investigación Petrel (AP) El hallazgo ocurrió una semana después del descubrimiento de otro portaaviones japonés, el Kaga. “Leímos sobre las batallas, sabemos lo que sucedió. Pero cuando ves estos naufragios en el lecho marino y todo eso, te das un poco una idea del verdadero precio de la guerra”, declaró Frank Thomspon, historiador del Naval History and Heritage Command en Washington D.C., quien se encuentra a bordo del Petrel. “Ves el daño que sufrieron estas cosas, y es una lección de humildad ver los videos de estos buques, porque son tumbas de guerra”, agregó, de acuerdo a la AP. En esta foto del martes 15 de octubre de 2019, se muestra una cañón del portaaviones Kaga (AP / Caleb Jones) Las imágenes de sonar del Kaga revelan que la proa del portaaviones impactó el lecho marino a alta velocidad, esparciendo escombros y creando un cráter similar al de una explosión. La parte frontal del buque se encuentra enterrada en fango y sedimentos después de hundirse en picada a unos 4,8 kilómetros de profundidad. El atolón de Midway desde el aire Las bombas y torpedos estadounidenses que impactaron el Kaga causaron un enorme incendio que lo dejó carbonizado, pero el barco está prácticamente completo. Sus cañones, algunos de ellos intactos, aún se asoman por los costados. Otro ángulo del portaaviones Kaga (AP / Caleb Jones) El casco del Kaga fue botado en 1921, diseñado en un principio como acorazado pero adaptado luego a portaaviones, entrando en servicio en la Marina Imperial de Japón en 1929. Tenía un desplazamiento de unas 39.000 toneladas y un largo de 247 metros., con una velocidad máxima de 28 nudos y autonomía de 19.000 kilómetros. Su tripulación, incluyendo marinos, mecánicos y pilotos, era de 1.700 tropas y llevaba unos 90 aviones. El Kaga entró en servicio a finales de la década de 1920 (AP / Caleb Jones) El Akagi también fue botado como un buque distinto, en este caso un crucero de batalla, y luego convertido a portaaviones, entrando en servicio en 1927. Su largo era de 160 metros con un desplazamiento de 38.000 toneladas y velocidad y alcance similares al Kaga. Aunque su tripulación (1.600) y su flota aérea (66 aviones) eran algo inferiores. Fue el buque insignia de la flota japonesa durante la batalla. Un buque estadounidense estalla durante el ataque sobre Pearl Harbor del 7 de diciembre de 1941. Los portaaviones Kaga y Akagi, hundidos en Midway, habían participado de aquel ataque Hasta ahora, sólo uno de los siete barcos hundidos durante la batalla en el mar y en el aire de junio de 1942 -cinco japoneses y dos estadounidenses- habían sido localizados. Tanto el Kaga como el Akagi recibieron durante la batalla numerosos impactos de bombas y torpedos lanzados por aviones estadounidenses lanzados desde los portaaviones Enterprise, Hornet y Yorktown, y quedaron completamente fuera de combate por los daños ocasionados. Pero los buques continuaron a flote, por lo que fueron los mismos japoneses quienes finalmente evacuaron a las tripulaciones de sus portaaviones y los hundieron para evitar que los cascos cayeran en manos enemigas, el 4 y 5 de junio de 1942, respectivamente. Una gran batalla naval y punto de quiebre en la guerra En torno al atolón de Midway se enfrentaron Estados Unidos y el Imperio del Japón en una gigantesca batalla naval a seis meses del bombardeo japonés de Pearl Harbor, Hawaii, el cual había significado el ingreso de los estadounidenses en la Segunda Guerra Mundial. Un minisubmarino autónomo utilizado en la búsqueda (AP /Caleb Jones) El plan de Japón consistía en la invasión y ocupación Midway, un territorio de Estados Unidos en el Pacífico, mediante un ataque con una flota compuesta de cuatro portaaviones y numerosos buques de guerra. De esta forma esperaban forzar a las naves estadounidenses que sobrevivieron a Pearl Harbor a entablar un combate decisivo en el mar, destruyéndolas definitivamente. Pero los servicios de inteligencia de Estados Unidos habían recientemente descifrado los códigos secretos de comunicación japoneses, y pudieron conocer el lugar, la fecha y la hora precisa de todos los movimientos japoneses. Al mismo tiempo, Tokio había subestimado la presencia de fuerzas estadounidenses, especialmente la cantidad de portaaviones enemigos, en la zona. Una portaaviones japonés toma acciones evasivas durante la batalla, en una foto tomada por una aeronave estadounidense (AP) Los combates aeronavales comenzaron el 4 de junio de 1942 y concluyeron tres días después. Japón perdió cuatro portaaviones (Akagi, Kaga, Soryu u Hiryu, participantes del ataque sobre Pearl Harbor) y un crucero, 261 aviones y cerca de 3.000 soldados muertos. Mientras que un portaaviones (Yorktown) y un destructor de la marina de Estados Unidos resultaron hundidos, además de la pérdida de unos 100 aviones y 300 soldados muertos. El atolón de Midway no fue invadido. La batalla puso fin al avance la marina japonesa en el Pacífico y eliminó la capacidad ofensiva de su gran flota de superficie, con pérdidas materiales de las que nunca se recuperaría del todo en el curso de la guerra. La iniciativa pasó desde entonces a estar del lado Estados Unidos hasta la conclusión del conflicto. El portahelicópteros japonés Kaga, heredero del portaaviones hundido en 1942 y cuyo naufragio acaba de ser hallado, en una foto de 2018 (REUTERS/Kim Kyung-Hoon) El hundimiento de los cuatro portaaviones, orgullo de la marina japonesa, fue en tanto un duro golpe al prestigio de Japón como potencia y un coto a sus aspiraciones imperiales y de competencia con Estados Unidos. Tal es así que la actual Fuerza de Defensa Marítima de Japón, heredera de la marina imperial que a diferencia de aquella está obligada por constitución a mantener una postura exclusivamente defensiva, hizo entrar en servicio en 2017 al buque portahelicópteros Kaga, en homenaje al portaaviones que aún yace en el fondo del Pacífico. 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