El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha presentado el Marco Macroeconómico Multianual (MMM) para el periodo 2026-2029, documento central que establece las metas económicas y fiscales que deberá afrontar el próximo gobierno, considerando que la administración de Dina Boluarte culmina en julio de 2026. Según el MMM, el Producto Bruto Interno (PBI) del Perú crecerá 3,5% en 2025 y 3,2% en 2026, impulsado principalmente por la dinámica de la inversión privada y el gasto interno. Paralelamente, el déficit fiscal proyectado se ubicará en 2,2% del PBI para 2025 y se reducirá a 1,8% en 2026, mientras que la deuda pública se mantendrá en torno a 32,1% del PBI, ratificando la estrategia de prudencia fiscal del país.“No hay grandes cambios, pero sí algunos significativos. Tenemos una gran mejora en términos de intercambio, pero en el sector real más bien cae la proyección de exportaciones y cae la de importaciones, es decir, no la aprovechamos”, evalúa Juan Carlos Odar, director de Phase Consultores, para Infobae Perú.MEF: PBI peruano crecerá más de 3% en 2025 y 2026El MEF plantea que para 2025 la economía presentará una recomposición de sus componentes. Dentro de la demanda, se destaca un mayor dinamismo del gasto privado, empujado principalmente por la inversión privada, la cual crecería 4,5% en 2025, superior al 4% previsto anteriormente, lo que representa más de US$58.000 millones. Este mayor flujo se explica por el inicio de nuevos proyectos en minería, desarrollo de infraestructura no minera (como la Línea 2 del Metro de Lima), inversiones iniciales en nuevas Asociaciones Público-Privadas (APP) y diversificación inversionista. Estos movimientos tendrán efectos positivos en la generación de empleo e ingresos familiares, que, a su vez, elevarán el consumo privado. Para el MEF, las expectativas empresariales continuarán mejorando y que habrá una reducción progresiva en los costos de financiamiento, generando más liquidez para hogares y empresas. Se prevé que la inflación, maniobrada por el BCR, se mantenga dentro del rango meta, evitando distorsiones en los precios básicos, y que desde el gobierno se implementen medidas para fomentar la inversión y reducir la sobrerregulación.Incentivos económicos de la minería para el periodo 2026-2029Sin embargo, los factores de oferta mostrarán una moderación frente a lo estimado en el último IAPM: sectores primarios como pesca, minería e hidrocarburos crecerán menos debido a cierres temporales y paralizaciones, lo que afectará negativamente a las exportaciones. “Se revisan al alza las exportaciones pero cae la proyección de crecimiento mundial, lo que supone que el país aumenta su demanda mientras el resto del mundo se enfría”, advierte Odar. Para 2026, tanto la demanda interna como los factores de oferta mostrarán vitalidad. El gasto privado recibirá un impulso adicional de grandes obras mineras e infraestructura, elevando la creación de empleo y el consumo, mientras que las exportaciones crecerán apoyadas en condiciones internacionales favorables y mayor oferta primaria minera, agrícola y pesquera.A mediano plazo, el crecimiento promedio del PBI entre 2027 y 2029 sería de 3,2%, apoyado por un fortalecimiento de la demanda interna —en especial, la inversión privada minera, que suma compromisos por US$8.600 millones— y el desarrollo de infraestructura estratégica. También se espera una contribución de sectores primarios a las exportaciones y mejoras logísticas y comerciales.Déficit fiscal, deuda y sostenibilidad macroeconómicaEl MMM apunta a que el déficit alcance 2,2% del PBI en 2025 (con deuda pública de 32,1% del PBI) y se reduzca a 1,8% en 2026, con la deuda estable en el mismo ratio. Estas cifras mantienen al Perú entre los países de menor endeudamiento relativo en la región y economías comparables. El déficit reflejó un proceso gradual de recuperación de ingresos tributarios y de contención del gasto corriente, en el contexto de la reactivación económica pospandemia.El país preserva una estructura de deuda pública favorable: 84,2% es a tasa fija y el plazo promedio es de 12 años. La composición prioriza instrumentos en moneda local (52,6%) para reducir exposición cambiaria. El bajo riesgo país, medido por el EMBIG (161 puntos básicos en 2025 frente a 304 de emergentes), permite a Perú acceder a financiamiento externo en mejores condiciones que la mayoría de los mercados emergentes.Para el período 2027-2029, y según normativa vigente, el déficit fiscal se ajustará hacia niveles más bajos: 1,4% del PBI en 2027 y 1,0% en 2028 y 2029. Esto será acompañado por una reducción paulatina del gasto público, que llegará a 18,5% del PBI al cierre de 2029, y una tendencia decreciente en la deuda pública, que descendería a 30,8% del PBI al final del periodo.MEF: ingresos fiscales, recaudación y política tributariaSe prevé que los ingresos fiscales crezcan 8,7% real en 2025 y lleguen al 19,4% del PBI, con ingresos proyectados de S/239.931 millones en 2026, S/253.639 millones en 2027, S/267.631 millones en 2028 y S/281.596 millones en 2029. El escenario prevé una recuperación en la recaudación tributaria tras una fuerte caída de 12,2% en 2023 y una mejora de solo 3,3% en 2024, año en que la presión tributaria bajó a 14,1% del PBI debido a medidas legales que redujeron la base imponible y por un alto grado de informalidad.Para 2025 se anticipa un crecimiento de los ingresos tributarios gracias a la recuperación económica, precios internacionales favorables y mejoras en la gestión tributaria. El Ejecutivo sigue trabajando en robustecer el sistema, aunque enfrenta restricciones por normativas aprobadas en el Congreso que limitan la capacidad de recaudación y simplifican el esquema impositivo, potenciando los riesgos de evasión.Cabe anotar que, aunque critica las Zonas Económicas Especiales (ZEE), el MMM no cuantifica el impacto fiscal de la reciente Ley Agraria aprobada en el Congreso, aunque estimaciones independientes prevén una merma de S/20.000 millones en una década debido a la reducción del Impuesto a la Renta para el sector agroexportador. “Advertimos que, en este MMM, caen las proyecciones de ingresos fiscales, pero se mantienen las de déficit, lo que implica una reducción obligada de gastos que será asumida por el próximo Gobierno”, ataja Odar.Más apuestas por las Asociaciones Público-Privadas y OxIEl gobierno ratifica la importancia de las APP y los Proyectos en Activos para cerrar brechas en infraestructura. Entre 2023 y 2024 se adjudicaron iniciativas por más de US$5.000 millones, y en el bienio 2025-2026 el objetivo es adjudicar proyectos por casi US$17.000 millones, destacando un portafolio de US$8.000 millones solo para 2025. Estas acciones complementan la reforma del sistema portuario nacional, que busca modernizar inversiones logísticas estratégicas.Entre los sectores priorizados figuran minería, infraestructura vial y portuaria, irrigación y diversificación logística. Perú tiene 67 proyectos mineros identificados por US$64.071 millones, con mayor concentración en Cajamarca, Apurímac, Áncash, Arequipa y Moquegua.Se suman 12 adendas prioritarias para ampliar proyectos APP por US$15.000 millones y once grandes proyectos de transporte público y ferroviario estimados en más de US$19.000 millones, junto con 25 proyectos de irrigación por US$24.000 millones para expandir en un millón de nuevas hectáreas la frontera agrícola. La segunda etapa del Puerto de Chancay, con inversión de US$2.500 millones a partir de 2027, será un punto neurálgico para impulsar el hub portuario y expandir el comercio exterior, señala el MEF.La “descentralización fiscal” del MEF y PetroperúEl MEF defiende la progresiva redistribución del IGV y el fortalecimiento del Fondo de Compensación Municipal (FONCOMUN) mediante la Ley N° 32387. El cambio de la estructura impositiva (16% IGV+2% municipal a 14%+4%) tiene como objetivo transferir mayores recursos a gobiernos locales, priorizando proyectos de inversión pública y el cierre de brechas en regiones más vulnerables.El MMM alerta sobre la necesidad de incorporar estándares internacionales para evitar que la proliferación de zonas económicas especiales (ZEE) derive en pérdidas de recaudación y erosione la base imponible. Se planea adecuarse a las directrices del plan BEPS de la OCDE, exigiendo actividad sustancial y control efectivo para evitar desplazamiento artificial de utilidades.Finalmente, cabe precisar que, para 2025, el gasto no financiero crecerá 0,5% real y se ubicará en el 19,9% del PBI, con aumento real en inversión pública del 5,3% y un crecimiento moderado del gasto corriente del 2,7%. La reducción respecto al año previo responde al retiro de apoyo extraordinario a Petroperú y un enfoque prudente en la asignación presupuestaria. Se espera que el gasto público —en relación al PBI— continúe descendiendo hasta alcanzar el 18,5% al cierre de 2029, lo que contribuirá al proceso de consolidación fiscal.
MEF reafirma crecimiento de 3,5% del PBI en 2025 y déficit de 2,2% en su Marco Macroeconómico Multianual por mayor inversión privada
