La decisión de las entidades financieras peruanas de eliminar más de S/3.164 millones en créditos castigados durante 2025 no solo es una medida contable, es una señal de las graves deficiencias de un sistema que prioriza el cuidado de sus balances antes que la supervivencia del tejido empresarial del país. La mecánica de castigo, evaluado a partir de los datos de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), consiste en asumir la pérdida total de estos préstamos tras provisionarlos, absolviéndose de toda responsabilidad sobre el futuro de las empresas afectadas. El resultado es un círculo de exclusión y precarización que impacta a miles de negocios con potencial real, pero que enfrentaron una caída coyuntural en sus ingresos o flujos de caja.Bancos peruanos eliminan S/3.164 millones en créditos castigados en 2025Un crédito castigado es aquel que la entidad financiera considera incobrable y retira de sus balances, luego de provisionar el 100% del valor. Pero la banca opera bajo una lógica que confunde morosidad transitoria con insolvencia definitiva. “El sector financiero retira del sistema a empresas que cometieron errores puntuales o sufrieron bajones temporales, aunque sigan siendo viables”, aseguró Juan Carlos Herkrath, CEO de Conexa Asset Management (CAM). Esta postura evidencia una falta de flexibilidad extrema: cualquier desviación del estándar crediticio se castiga con la expulsión automática de la empresa, sin diálogo ni análisis del caso particular. El resultado: pocas o nulas posibilidades de recurrir a nuevas fuentes de financiamiento regulado o a herramientas que les permitan reorganizar o reestructurar sus pasivos.La política de limpieza de balances no distingue entre una compañía en franca decadencia y otra con problemas acotados. El sistema premia el score crediticio y penaliza cualquier incidente, mientras ignora elementos como el valor estratégico, la adaptabilidad y el empleo. Empresas medianas con operaciones rentables terminan atrapadas entre la banca y la informalidad, ya que no cumplen los requisitos para el crédito tradicional ni para el microfinanciamiento.Juan Carlos Herkrath: “El sector financiero retira del sistema a empresas viables”La exclusión de cientos de negocios por parte de los bancos es una práctica que evidencia la incapacidad de la industria para comprender contextos sectoriales, ciclos de actividad y factores propios de economías emergentes. “No existe voluntad de analizar el potencial a mediano plazo ni la resiliencia demostrada”, recordó Herkrath. El entorno regulatorio, importado de modelos bancarios extranjeros, termina agravando la fragilidad de la economía formal. Esta práctica de castigar créditos como primera y casi única alternativa multiplica a los “invisibles financieros”, fomenta la informalidad y contribuye al avance del crédito informal, muchas veces más caro y riesgoso. Las consecuencias afectan a toda la cadena: empleo, producción y estabilidad fiscal.Además, cada nuevo crédito castigado es el reflejo de un sistema preocupado más por su estabilidad contable que por el presente y el futuro de las empresas peruanas. Mientras la banca prioriza la protección de sus intereses, el costo recae sobre un sector empresarial que queda marginado y sin respuestas, justo cuando más necesita flexibilidad y confianza para reconstruirse y aportar a la economía.¿Fondos de deuda privada surgen como alternativa ante rigidez bancaria?Los fondos especializados en deuda privada y esquemas alternativos de financiamiento se presentan como una salida ante la rigidez bancaria. A diferencia de las entidades tradicionales, estos instrumentos priorizan el análisis del potencial de los negocios y del sector, no exclusivamente el score crediticio. “Hemos detectado compañías con operaciones rentables que cayeron en dificultades financieras momentáneas o tomaron decisiones de liquidez erróneas, pero no perdieron su valor estratégico ni capacidad de recuperación”, afirmó el CEO de Conexa.De cualquier manera, la evolución del mercado regula el apetito de riesgo del sector bancario. No obstante, recuerda el especialista, cuando la banca opta por el retiro, el lugar puede ser ocupado por capital privado dispuesto a entender las particularidades de cada empresa. Así, profundizar en el desarrollo de herramientas de deuda privada y financiamiento alternativo puede contribuir a la protección del tejido productivo.
Perú rompe los S/3.164 millones en créditos castigados en 2025: qué son y cómo están dejando empresas formales al borde de la extinción
