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La ONU denuncia un contexto “marcado por la represión generalizada” antes de las presidenciales en Uganda

Naciones Unidas ha denunciado este viernes que las elecciones presidenciales previstas para el 15 de enero en Uganda, en las que el presidente, Yoweri Museveni, buscará extender su mandato de cuatro décadas al frente del país, tendrán lugar en un contexto “marcado por la represión generalizada y la intimidación” contra la oposición, los activistas y los periodistas.Un informe publicado por la oficina de Derechos Humanos de la ONU señala que las autoridades están usando varias leyes aprobadas o enmendadas desde las últimas elecciones en 2021 para “reforzar la represión y la impunidad” y para limitar las libertades de expresión, asociación y asamblea pacífica de cara a la votación, en la que Museveni se enfrentará de nuevo al líder opositor, Robert Kyagulanyi, conocido como Bobi Wine.”Las autoridades ugandesas deben garantizar que todos los ugandeses pueden participar de forma libre y segura en las elecciones, tal y como es su derecho según el Derecho Internacional”, ha dicho el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk. “Deben, entre otras cosas, garantizar que no se hace un uso innecesario o desproporcionado de la fuerza, incluida fuerza letal, para dispersar a manifestantes pacíficos”, ha agregado.El informe publicado por la oficina de Turk recoge que sendas leyes aprobadas en 2022 y 2024 han sido usadas para “silenciar” a críticos y opositores, incluidas detenciones de opositores y activistas, redadas contra instalaciones de partidos opositores y confiscación de sus bienes. Además, se han registrado suspensiones de emisoras de radio, arrestos de blogueros y restricciones a organizaciones no gubernamentales.Así, destaca que “se han aplicado restricciones indebidas a partidos opositores, particularmente a la Plataforma de Unidad Nacional (NUP) –el partido de Bobi Wine–, a través de varios medios, incluidos bloqueos de carreteras, redadas, incautación o bloqueo al acceso en sedes y oficinas, confinamiento forzoso en residencias y dispersión forzosa” de sus reuniones.El documento refleja además que el destacado opositor Kizza Besigye lleva detenido “bajo cargos cuestionables de traición” tras ser “secuestrado” en Kenia en noviembre de 2024 y trasladado posteriormente a Uganda, a lo que se suma el reciente arresto de la activista Sarah Bireete y la prohibición por parte de las autoridades sobre la emisión de “disturbios” antes de la celebración de las elecciones.Por otra parte, apunta que las fuerzas de seguridad han usado armas de fuego de forma ilegal, incluidos disparos, para dispersar protestas y reuniones pacíficas, al tiempo que ha apuntado que los agentes usaron a menudo furgonetas sin identificativos, conocidas como ‘drones’, para “secuestrar” a opositores y manifestantes que fueron encarcelados en aislamiento.”Esas tácticas, basadas en justificaciones jurídicas vagas u oscuras, también han restringido desproporcionadamente la libertad de movimiento de los líderes y simpatizantes de los partidos de oposición, obstaculizando su capacidad de viajar por todo el país para participar en mítines políticos y esfuerzos de movilización”, resume el informe publicado por la oficina de Turk.Museveni, quien llegó al poder en 1986 tras la guerra civil en el país (1980-1986) a raíz del derrocamiento del dictador Idi Amin en 1979 y posteriormente de Milton Obote por las denuncias de fraude en las elecciones del año siguiente, aspirará en las elecciones de enero a prolongar sus 40 años de mandato al frente del país africano.El mandatario aspirará así a iniciar una quinta década al frente del país africano, en medio de un aumento de las denuncias sobre represión. De hecho, Bobi Wine ha sido detenido en varias ocasiones y tras las presidenciales de 2021 denunció un fraude para beneficiar al mandatario, llegando incluso a negarse a reconocer su derrota y acusar al presidente de manipulación electoral para mantenerse en el poder.

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