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Shinichi Kitaoka. “El pueblo japonés se propuso progresar cuidando fuertemente nuestra identidad”

Japón fue la primera nación asiática que se convirtió en un país desarrollado. Entre 1960 y 1990 multiplicó su PBI por seis, creció a una tasa promedio del 6% anual durante tres décadas y se transformó en la segunda potencia mundial. Occidente tiende a ver únicamente la mano de Estados Unidos detrás de ese progreso, pero los japoneses analizan ese fenómeno desde una perspectiva más amplia que hunde sus raíces en el siglo XIX.De visita por Buenos Aires, el doctor Shinichi Kitaoka, expresidente de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), dio una serie de conferencias sobre los cambios que vivió su país a lo largo del siglo XX.Desde 2015 y hasta abril de este año Kitaoka dirigió esta agencia japonesa que con un presupuesto de más de 8000 millones de dólares anuales tiene como misión ayudar al crecimiento económico y social en los países en desarrollo y la promoción de la cooperación internacional.“Los países latinoamericanos son socios con los que podemos compartir valores básicos, tales como la libertad, los derechos humanos, el imperio de la ley y la protección del medioambiente”, dijo Kitaoka durante una entrevista con LA NACION.1.- ¿Cuáles considera los factores que convirtieron a Japón en el primer país desarrollado no occidental?- Durante dos siglos Japón vivió aislado del mundo, pero a fines del 1800 nuestro país se propuso aprender activamente de los europeos y de Estados Unidos para alcanzar a la civilización occidental. Por ejemplo en 1871, cuatro años después de la Restauración Meiji, la llamada “misión Iwakura” fue enviada a Europa y Estados Unidos para investigar la política, la economía y el sistema social de esos países. Esa misión, encabezada por el primer mandatario de entonces, Tomomi Iwakura (1825-1883), y conformada por los cuadros más importantes del gobierno, investigadores y estudiantes, recorrió los países desarrollados durante un año y nueve meses. Además, con el objetivo de desarrollar la medicina, la agricultura y la ingeniería civil, el gobierno contrató a técnicos extranjeros pagándoles sueldos excepcionales. Sin embargo, Japón no copió luego exactamente las tecnologías y sistemas occidentales, sino que los adaptó a nuestro contexto cultural y social. Esto tiene su origen en la tradición japonesa de recibir, adaptar y absorber aspectos de civilizaciones extranjeras superiores, desde aproximadamente el siglo VI.2. ¿Cuánto contribuyó luego a ese progreso la ocupación estadounidense tras la Segunda Guerra Mundial?- El objetivo de las políticas de ocupación por parte de Estados Unidos a partir de 1945 fue la desmilitarización del país, para lo cual la seguridad nacional fue colocada bajo protección norteamericana. Utilizando esto, Japón alcanzó un desarrollo económico asombroso al tiempo que recibía la protección de Estados Unidos, convirtiéndose en 1968 en la segunda potencia económica del mundo. No obstante, en el plano de la seguridad nacional existen fallas que todavía no fueron totalmente resueltas.3. ¿Cuáles son esas fallas?- Por ejemplo el sector cibernético de las Fuerzas de Autodefensa aún presenta una relativa debilidad en comparación con las capacidades potenciales de Japón. Y también es insuficiente la competencia de los servicios de inteligencia. Es todo lo que le puedo decir.4. Yendo al presente, la globalización está uniformando a muchos países a la manera norteamericana. Sin embargo, Japón sigue avanzando en el desarrollo por un camino propio. ¿Cuál es la razón de eso?- Le cuento algunos ejemplos de esta autonomía en Japón. En los primeros años del Período Meiji (1868-1912) y en los posteriores al fin de la guerra, un sector de la sociedad japonesa comenzó a discutir si debíamos cambiar nuestro idioma por el inglés y adoptar el cristianismo; pero ni nuestros líderes políticos ni la gente lo aceptaron. El pueblo japonés se propuso progresar cuidando una fuerte identidad arraigada en una larga tradición, historia y cultura. En el núcleo de esta identidad se encuentran el idioma y la Casa Imperial, los cuales continúan ininterrumpidamente desde alrededor del siglo VI. Debido a esto, las nuevas culturas no se arraigan tan fácilmente en nuestro país.5. En general, suele considerarse el aumento de la inequidad como una “enfermedad” propia del capitalismo; pero Japón, al igual que los países nórdicos de Europa, tiene una sociedad bastante igualitaria. ¿A qué lo atribuye?- Históricamente, la manera de pensar japonesa es que todos los que están por debajo de su majestad el Emperador son todos iguales. Además, yendo a nuestra historia económica, una agricultura que tenía como centro al cultivo del arroz necesitaba de una producción en conjunto. Por otra parte, aun en el Período Edo (1603-1868), cuando existía un sistema de clases dividido en guerreros (samuráis), campesinos, artesanos y comerciantes, la educación popular se encontraba difundida a través de las terakoya (escuelas primarias), al punto tal que a fines del siglo XIX entre el 50 y 60% de los adultos varones, y alrededor del 40% de las mujeres adultas, sabían leer y escribir. Entonces, podemos pensar que estos factores impidieron que surja una sociedad de desigualdades extremas. De todas maneras, si bien el hecho de ser una sociedad igualitaria es un aspecto deseable; también puede decirse que el rechazo a la competencia y la inercia a cambios paulatinos pueden ser considerados como causas del estancamiento de la economía japonesa de los últimos 30 años. La competencia vigorosa es también un elemento esencial del crecimiento.6. ¿Cuáles son entonces los principales desafíos que enfrenta ahora Japón en su desarrollo?- En nuestro país sigue cayendo la natalidad (la tasa de fecundidad de 2021 fue de 1,3 hijos por mujer), así como también disminuye la fuerza laboral, y ambos problemas son serios. Hay muchas industrias que no tienen más opción que depender de los trabajadores extranjeros, pero debido a la influencia de la devaluación del yen, la contratación de recursos humanos se está tornando difícil y provoca la falta de fuerza laboral. Además, en el aspecto de la seguridad nacional, Corea del Norte y China se encuentran incrementando vertiginosamente su poderío bélico, y tras las convulsiones políticas en Afganistán y Myanmar, hay que tener en cuenta la posibilidad de alteraciones en el orden internacional, apoyado en el Estado de Derecho y la democracia. Todos estos factores realmente nos preocupan7. ¿De qué manera colabora JICA para promover el desarrollo en otros países?- La cooperación abarca varias áreas: salud, educación, agricultura, conservación del medioambiente, prevención de desastres y desarrollo de infraestructura, entre otras. Además ofrecemos becas de estudio en Japón y las Cátedras JICA, para establecer cátedras de estudios japoneses en distintos países. En la Argentina la cooperación se enfoca principalmente en el área técnica. A través del INTI buscamos aumentar la competitividad de un centenar de pymes. Lo hacemos a través de la difusión del “kaizen” un método de gestión de calidad adoptado por la industria manufacturera japonesa, con el objetivo de fortalecer la capacidad en el área de gestión empresarial.

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